Jorge Martín ha superado numerosas lesiones graves a lo largo de su carrera. El piloto de Aprilia nos cuenta cómo esto ha cambiado su visión del motociclismo
Jorge Martín ya ha sufrido varios reveses a lo largo de su carrera. Fracturas, caídas graves y, más recientemente, lesiones prolongadas que casi echaron por tierra por completo su inicio en la temporada 2025 de MotoGP le han marcado.
Cuando se le pregunta si las numerosas lesiones le han hecho más resistente al dolor, a Martín no le resulta fácil responder: «Es una pregunta difícil».
En principio, cada piloto sabe lidiar con el dolor a su manera. Sin embargo, en su caso, cree que es capaz de «aguantar bastante dolor». Al mismo tiempo, el español relativiza la supuesta dureza que se atribuye a los pilotos de competición. Y es que, al fin y al cabo, el dolor es bastante similar para todas las personas.
La diferencia la marca la situación: «Cuando corremos, no lo notamos tanto debido a toda la adrenalina, o quizá lo notamos después». Por eso, para Martin, lo decisivo no es tanto el umbral de dolor individual como la extraordinaria mezcla de adrenalina, presión y concentración que se genera durante un fin de semana de carrera.
«Así que creo que se debe más bien a la adrenalina y a la presión a la que estamos sometidos, que quizá nos permite correr a pesar del dolor. También depende de la lesión».
Martin valora más la salud
En cuanto a su evolución como persona y como piloto, Martin reconoce que las lesiones de los últimos años han cambiado sobre todo su perspectiva: «Creo que la mayor diferencia es que ahora disfruto de verdad del momento».
Antes de su lesión, la vida como piloto de carreras le pasaba a un ritmo vertiginoso. «Todo va tan rápido que ni siquiera te das cuenta de lo bonito que es, en realidad, estar sano y montar en moto», afirma Martin.
Solo las etapas difíciles le hicieron darse cuenta del valor que tiene realmente la salud: «En esos momentos te das cuenta de que lo único que quieres es mantenerte sano».
Por eso, hoy valora aún más su día a día como piloto de MotoGP. «Ahora estoy sano, me siento bien y estoy increíblemente agradecido por ello», subraya este piloto de 28 años, que el año pasado aún temía no poder volver a correr en MotoGP.
Tras varias lesiones y una grave caída en Catar en 2025, en la que sufrió, entre otras cosas, lesiones en las costillas y un neumotórax, Martin volvió a subirse a la moto paso a paso. Su regreso no se hizo realidad hasta después de una intensa rehabilitación y unas pruebas satisfactorias.
La mentalidad ha cambiado, pero el estilo de pilotaje apenas
También en el aspecto deportivo, Martin ve diferencias con respecto a su yo anterior, aunque menos en el ámbito técnico que en el mental: «La mentalidad ha cambiado mucho en lo que respecta a la vida como piloto o a cómo afronto el fin de semana».
Su estilo de pilotaje, por el contrario, se ha mantenido sorprendentemente constante. Aunque señala la fase de frenada como su mayor punto débil de la temporada pasada, en general el campeón del mundo se siente hoy igual que en 2024. «En cuanto a sensaciones, es muy similar», explica. «Tengo la sensación de que conduzco más o menos igual».
Sin embargo, el cambio a la Aprilia ha requerido algunos ajustes. «Tengo que trazar trazadas diferentes a las de antes», afirma Martin. No obstante, ya ha comprendido estas particularidades y sabe exactamente cómo debe manejar la moto.
«En general, como piloto me siento igual», afirma el español, y añade: «Por supuesto, espero ser mejor. Seguiré intentando mejorar».






