Los Charlotte Hornets han traspasado a la estrella de la franquicia, LaMelo Ball, a los Minnesota Timberwolves. Ya anoche habían surgido rumores sobre un posible traspaso.
Apenas unas horas después del Draft de la NBA de 2026, los Charlotte Hornets han dado el paso. Según informa el periodista de ESPN Shams Charania, los Hornets han llegado a un acuerdo con los Minnesota Timberwolves y envían al base al norte del país. Además de Ball, el escolta Josh Green también se marcha a Minnesota, que a cambio cede a Charlotte al pívot Naz Reid, una elección de primera ronda, tres intercambios de elecciones y tres elecciones de segunda ronda.
Los Hornets sopesan sus opciones
Ball jugaba en Charlotte desde 2020, tras ser elegido en tercera posición del draft, y se convirtió rápidamente en el rostro de la franquicia. El antiguo Novato del Año fue elegido por primera vez para el All-Star en 2022 y disputó 72 partidos la temporada pasada. En ellos, el base promedió 20,1 puntos y 7,1 asistencias.
A pesar de sus actuaciones individuales, el gran éxito colectivo aún no ha llegado. Aunque los Hornets cuajaron una sólida segunda mitad de temporada tras el cambio de año, acabaron cayendo ante los Orlando Magic en el torneo de play-in. Con Ball, los Hornets no lograron clasificarse ni una sola vez para los playoffs, pero cayeron en tres ocasiones en el play-in.
Anderson podría salir beneficiado
Para Christian Anderson, la marcha de Ball podría cambiar la situación. El escolta fue elegido por Charlotte en el puesto 18 del Draft de la NBA y, en un principio, se le consideraba un posible suplente del ex All-Star.
Si Ball se marcha, se crearía un vacío mucho mayor en la zona de atrás de los Hornets. Aunque los responsables siguen esperando renovar el contrato de Coby White, el camino de Anderson hacia los minutos de juego podría resultar considerablemente más fácil. El director general Jeff Peterson ya había calificado al alemán como uno de los mejores jugadores de pick and roll del draft.






