El Manchester City ya no tiene el título de la Premier League en sus manos. La expresión de Pep Guardiola durante el 3-3 contra el Everton lo decía todo.
Ya a mediados de la primera parte se produjo el primer pequeño susto. Antoine Semenyo remató de volea sin oposición por encima de la portería, y mientras el fichaje de invierno gritaba de frustración en el campo, Pep Guardiola se giró en la banda, consternado. Y eso que el verdadero drama del partido a domicilio ante el Everton aún no había comenzado.
Cuando el partido cobró impulso en la segunda parte, Guardiola se rascó la frente, bajó la cabeza y finalmente se la cubrió con las manos. En 13 minutos, su equipo había encajado tres goles y, posiblemente, había desperdiciado la oportunidad de ganar el campeonato. Aunque el ManCity logró empatar en el tiempo de descuento gracias a un gol de última hora de Jeremy Doku, para Guardiola fue como haber perdido dos puntos: «Ya no está en nuestras manos», declaró el catalán tras el pitido final a Sky Sports. «Antes lo estaba, ahora ya no».
Antes del partido, si ambos equipos hubieran ganado todos sus partidos pendientes, la decisión se habría decidido por la diferencia de goles. Ahora, con un partido menos, el ManCity está a cinco puntos del Arsenal, que, en realidad, estaba a punto de desperdiciar un campeonato que parecía asegurado. A Guardiola solo le quedaban palabras de ánimo: «Todavía nos quedan partidos por delante. Ya veremos qué pasa. Hasta que se acabe, seguiremos adelante».
Pero, ¿cómo pudo sufrir un bajón así un equipo tan experimentado, con un entrenador que, en realidad, lo ha visto y lo ha ganado todo? «En la primera parte aún estábamos tranquilos, pero después de que el Everton subiera el ritmo, nos faltó la determinación que habíamos mostrado en la primera parte», analizó Guardiola, aunque él mismo parecía conmocionado por esos 13 minutos de desconexión. «Han pasado muchas cosas», dijo el entrenador, y atribuyó los problemas de su equipo también a «la fuerza del rival y su estilo de juego increíblemente agresivo».
Doku, combativo: «Se lo debemos a nuestros aficionados»
Jeremy Doku, que al menos salvó un punto con su segundo gol del día, afirmó: «Ahora mismo duele. Pero aún quedan muchos partidos por disputar. Hemos perdido dos puntos, pero seguiremos luchando. Nos lo debemos a nosotros mismos y a nuestros aficionados».
Por eso, la remontada tardía puede servir al menos como un pequeño estímulo. La pasión con la que el City se repuso tras los 13 minutos catastróficos hizo sentir orgulloso, al menos, a Guardiola. «Sin emoción no puedes remontar», dijo. «Si te rindes, no puedes hacer lo que hemos hecho esta noche.»






