viernes, agosto 28, 2026
spot_img
InicioMotorsportsDe suplente a estrella en alza: Tsunoda aprovecha la oportunidad en Zandvoort

De suplente a estrella en alza: Tsunoda aprovecha la oportunidad en Zandvoort

A Yuki Tsunoda le lanzaron a la piscina en Zandvoort de cara a 2026, pero el japonés supo convencer y ahora está listo para más

Fue uno de los momentos más emocionantes del fin de semana en Zandvoort: Yuki Tsunoda regresó de forma totalmente inesperada al cockpit de Racing Bulls, donde sustituyó a Liam Lawson, que había sustituido a Isack Hadjar en Red Bull.

Lo que comenzó como un difícil debut bajo el nuevo reglamento de 2026 terminó siendo una sólida carta de presentación de cara al futuro. Con un 13.º puesto en la carrera sprint, un 12.º en la clasificación y un 11.º en la carrera, el japonés se quedó a las puertas de los puntos por muy poco, pero su actuación al volante fue digna de todo elogio.

Quien se sube a un monoplaza de Fórmula 1 en plena temporada ya lo tiene difícil de por sí. Sin embargo, quien lo hace en el primer año de un reglamento técnico radicalmente nuevo se enfrenta a una tarea titánica. Los monoplazas de 2026 exigen lo máximo a los pilotos: desde un nivel de carga aerodinámica modificado hasta una gestión energética sumamente compleja.

A la pregunta de qué fue lo más difícil del cambio, Tsunoda responde con claridad: «El mayor reto fue, en realidad, prácticamente todo. Había muchísimo que aprender: la gestión de la energía, los botones del volante, simplemente todo. Todos los procesos funcionan de forma diferente».

Tsunoda, quien según sus propias palabras había viajado a los Países Bajos con una actitud deliberadamente cautelosa, aún recordaba bien las enormes dificultades de adaptación de los pilotos titulares durante las pruebas de invierno en Baréin, donde se habían visto «más nubes de humo blanco que sol».

Por eso, su objetivo principal era evitar errores, mantener el coche en la pista y ir tanteando el terreno.

El japonés dejó claro lo drástica que es la diferencia con respecto a la generación anterior basándose en sus primeros pasos virtuales en el simulador: «La primera vez que me subí al simulador y frené, me estrellé contra la pared», explica riendo.

«La presión sobre el pedal, esos límites… todo es diferente. Y, sobre todo, la carga aerodinámica es diferente». También le sorprendió al principio la entrega de energía del nuevo sistema híbrido, ya que al descargar se nota de repente una fuerte deceleración provocada por el sistema.

Una curva de aprendizaje pronunciada y el redescubrimiento de la «pasión»

Por eso resultó aún más sorprendente la rapidez con la que Tsunoda cogió el ritmo. Un factor decisivo para ello fue la carrera corta del sábado. El japonés aprovechó esta distancia de carrera prácticamente como una lección de alta velocidad.

«En esas 24 vueltas pude aprender algo nuevo en cada una de ellas», resume, y destaca lo extremadamente importantes que fueron esos kilómetros para comprender los procedimientos de despliegue de cara a la carrera principal.

A pesar de la falta de rutina —Tsunoda se había subido al coche «apenas cuatro veces en ocho meses»—, el piloto de Racing Bulls alcanzó rápidamente su límite. Solo cometió un pequeño error en la salida de la carrera corta, cuando se vio envuelto en un incidente con Lindblad en la curva 1.

Una situación que atribuye de forma abierta y autocrítica a su pasado en la Fórmula 1: «Sinceramente, he tomado la curva igual que el año pasado. Simplemente se me había olvidado que tenemos menos agarre». Le sorprendió lo mucho que la competencia tuvo que reducir la velocidad en la primera curva bajo las nuevas condiciones.

Pero este pequeño tropiezo no empañó el panorama. Al contrario: en la clasificación se quedó a las puertas de la Q3 por tan solo una décima de segundo. Para Tsunoda, esta sesión supuso un emotivo regreso a sus raíces como piloto.

«Esta clasificación se ha parecido mucho más a una auténtica clasificación. Pude confiar más en el coche y lanzarlo de verdad a las curvas», comenta entusiasmado, visiblemente relajado. «Sinceramente, echaba de menos esa sensación: esa lucha por las últimas milésimas, las últimas décimas. Me divierte muchísimo, muchísimo».

Una carrera dura y el balance de los responsables

En la carrera principal del domingo, Tsunoda realizó una actuación combativa que le llevó hasta la undécima posición. Luchó «hasta las últimas vueltas por los puestos octavo y noveno» y demostró que también supo adaptarse rápidamente al difícil aspecto de la gestión de los neumáticos, a pesar de que las «características del desgaste eran completamente diferentes» a las del pasado.

Asume con profesionalidad la pérdida de puntos: «Por supuesto, es una pena que al final no haya bastado para sumar puntos, pero acepto el resultado». Lo que más le sorprendió a él mismo fue haber podido alcanzar directamente ese nivel tras una ausencia tan prolongada de la cabina: «Sinceramente, creo que he podido progresar más rápido de lo esperado».

Además, elogia explícitamente el excelente equilibrio del bólido de Racing Bull, así como al equipo, que le ha brindado un enorme apoyo y le ha facilitado llegar al límite. Según Tsunoda, los responsables también se mostraron «bastante impresionados por lo que he demostrado y muy contentos con los progresos».

El mensaje claro para el paddock: «Deberían ficharme»

En definitiva, este fin de semana ha sido para Yuki Tsunoda mucho más que una simple participación deportiva como piloto suplente. Ha sido una prueba de aptitud en el mayor escenario posible. Antes del fin de semana, había dejado entrever que pasar un año en el banquillo de suplentes para 2027 no era una opción y que, en caso necesario, también se plantearía dar el salto a la IndyCar. Pero Zandvoort ha reavivado su ansia por la Fórmula 1.

«Sin duda, es mil veces mejor haber tenido esta oportunidad que no tener ninguna y no poder demostrar lo que soy capaz de hacer con este reglamento», resume sobre su regreso. Tsunoda ha demostrado que puede adaptarse con extrema rapidez a condiciones radicalmente diferentes y que no ha perdido el ritmo básico de un piloto de Fórmula 1.

A la pregunta de si este fin de semana ha servido como carta de presentación para la temporada 2027, el japonés responde con la enorme confianza en sí mismo de un piloto que sabe que ha estado a la altura: «Sé de lo que soy capaz y creo que he podido demostrar a la mayor parte del paddock de qué soy capaz».

Su mensaje final a los jefes de equipo, que aún no han cerrado sus parejas de pilotos para el próximo año, es, por tanto, tan sencillo como inequívoco: «Ahora depende de mi representante y de los equipos si quieren ficharme o no. Pero, en mi opinión, deberían hacerlo».

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Most Popular

Recent Comments