El campeón de Francia, el AS Mónaco, no ha obtenido la autorización para participar en la primera y segunda división de baloncesto debido a sus dificultades financieras. Así lo ha decidido la autoridad de supervisión financiera de la Ligue Nationale de Basket (LNB).
Como motivos se han aducido la falta de garantías suficientes «en cuanto a la viabilidad económica del club para la próxima temporada», así como el estado del proceso de adquisición.
El Mónaco, antiguo equipo del alemán Daniel Theis, campeón del mundo y de Europa, se había proclamado campeón por tercera vez el pasado 23 de junio. El año anterior, el club aún había perdido la final de la Euroliga contra el Fenerbahçe de Estambul. Theis, cuya salida se había anunciado a principios de semana, está a punto de fichar por el ASVEL Lyon-Villeurbanne. Otros jugadores clave, como Mike James y Matthew Strazel, también han abandonado ya el club.
El AS había recibido recientemente un préstamo del Estado monegasco para garantizar su supervivencia, pero estaba obligado a devolver todos los fondos antes del 30 de junio. El 19 de junio, un administrador judicial declaró que, tal y como están las cosas, el club no parece estar en condiciones de saldar sus deudas. Según los medios de comunicación, estas ascenderían a 25 millones de euros. Está prevista una nueva vista para el 10 de julio.
Las sanciones de la UE contra los propietarios de Mónaco como desencadenante
Se prevé que el club del Principado recurra esta decisión ante la comisión de apelación de la Federación Francesa de Baloncesto. Para la temporada 2026/27 de la Euroliga, el Mónaco ya había sido sustituido por el Besiktas de Estambul y relegado a la Eurocopa, la segunda división. Aún no está claro qué repercusiones tendrá la exclusión nacional en la participación internacional del Mónaco.
El Mónaco lleva meses sumido en graves dificultades financieras. Además de los impagos o retrasos en el pago de los salarios a los jugadores, tampoco se han abonado las cotizaciones a la Seguridad Social durante varios meses. La falta de liquidez se debe a las sanciones de la UE contra el propietario y presidente Alekszej Fedoricsev, quien renunció a vender el equipo.






