Los Oklahoma City Thunder comienzan los playoffs con una clara declaración de intenciones. Los vigentes campeones mostraron su clase desde el principio ante los Phoenix Suns y decidieron el partido desde el principio, imponiéndose finalmente por un claro 119:84.
En el inicio se desarrolló un abierto intercambio de golpes, en el que los Suns empezaron inicialmente mejor (5:0). Sin embargo, Oklahoma City no tardó en encontrar su ritmo, especialmente en defensa. A medida que avanzaba el partido, los locales tomaron el control y se distanciaron gracias a una defensa agresiva y a un juego de transición rápido. Chet Holmgren marcó la pauta desde el principio y coronó un gran primer cuarto con un triple sobre la bocina para aumentar considerablemente la ventaja (35:20).
El partido dio un giro total en el segundo periodo. Oklahoma City empezó con una clara racha y aprovechó constantemente las pérdidas de balón de los Suns. Tres escapadas rápidas, dos triples resultantes y un alto nivel de intensidad aseguraron que la ventaja creciera por encima de los 20 puntos en pocos minutos.
Los Suns parecían abrumados en esta fase, cometieron numerosos errores y apenas encontraron estructura en ataque. Oklahoma City, por su parte, dominaba sobre todo ganando la posesión y anotando puntos tras pérdidas de balón de los Suns.
Sin suspense tras el descanso
Phoenix intentó recortar distancias de nuevo tras el descanso (53:68), pero OKC no permitió una verdadera remontada. Cada pequeña carrera de los Suns era respondida inmediatamente, manteniendo la diferencia constantemente alta. Shai Gilgeous-Alexander (25 puntos, 7 asistencias) lideró a su equipo de forma imponente y mantuvo estable la ofensiva, mientras que Devin Booker (23 puntos, 6 rebotes), en particular, mantuvo el tipo para los visitantes.
Decisión temprana en el último cuarto
El partido se decidió pronto en el último periodo. Oklahoma City amplió su ventaja y terminó el encuentro de forma dominante.
Con esta actuación dominante, Oklahoma City subrayó sus ambiciones como defensor del título. Los Suns, por su parte, se ven presionados desde el principio y necesitan reducir significativamente su propensión al error sobre todo de cara a los próximos partidos.






