Los cromos de los campeones del mundo de Fórmula 1 Michael Schumacher y Lewis Hamilton se han subastado por sumas extraordinariamente elevadas: cómo se explica su valor
El furor por las tarjetas coleccionables de Fórmula 1 de Topps sigue cobrando impulso, ya que dos ejemplares únicos han alcanzado precios de venta extraordinarios en subastas recientes: una tarjeta de Michael Schumacher cambió de manos por 74 420 dólares estadounidenses, mientras que un ejemplar único de Lewis Hamilton alcanzó incluso los 134 810 dólares estadounidenses.
Sin embargo, esto no supone un nuevo récord para las tarjetas coleccionables de Fórmula 1 de Topps. Ya en 2024, el fabricante estadounidense de tarjetas coleccionables causó sensación cuando una tarjeta única de Lewis Hamilton se subastó por la suma récord de un millón de dólares estadounidenses.
Las tarjetas subastadas ahora proceden de la exclusiva serie «Dynasty» de Topps. Estos productos se caracterizan por la combinación de autógrafo, el denominado material «relic» y una tirada extremadamente limitada; en ambos casos se trata de ejemplares únicos en el mundo, con una tirada de 1/1.
La tarjeta de Hamilton de la serie Dynasty de 2025 contiene tres de los denominados «Race-Used Memorabilia Patches», es decir, fragmentos de material de su mono de carreras de Ferrari que realmente se utilizaron en competición. La tarjeta fue sellada («Encased») por Topps y se le adjuntó un certificado de autenticidad.
Tarjeta coleccionable de Michael Schumacher con autógrafo
El autógrafo de la tarjeta lo ha puesto Hamilton personalmente. En el caso de la tarjeta de Schumacher de la colección «Dynasty» de 2024, en cambio, el protagonismo recae en el denominado elemento «Cut-Signature». Se trata de una firma original histórica sobre un trozo de su guante, que se ha integrado en la tarjeta.
La pieza se completa con material procedente de un antiguo mono de Ferrari. Debido a esta estructura de varias capas, la tarjeta se ha diseñado en formato de folleto desplegable para poder presentar adecuadamente los distintos elementos de reliquia.
Hace ya unos meses, la subasta de una tarjeta poco común de Kimi Antonelli también causó sensación: aquella pieza única cambió de manos por más de 200 000 dólares estadounidenses, lo que la convierte en una de las tarjetas de colección más caras de la categoría reina.
Una locura: hace unas semanas, Hamilton admitió que él mismo se había contagiado de la fiebre coleccionista: «Acabo de abrir estas cajas y pensé: ¡Sin duda necesito más de estas!», dijo el siete veces campeón del mundo con una sonrisa.
Topps es socio oficial con licencia de la Fórmula 1 desde 2020 y ha renovado la colaboración hasta 2024 en el marco de un acuerdo plurianual a largo plazo. La empresa es proveedora exclusiva de las tarjetas coleccionables oficiales de la Fórmula 1 y recientemente ha puesto incluso en circulación una tarjeta de Hamilton en la que está incrustado un diamante auténtico.






