Un emocionante y reñido partido de copa se decidió finalmente en la tanda de penaltis. Allí, los lanzadores mantuvieron la calma durante mucho tiempo, hasta que el portero del Como, Butez, detuvo el penalti decisivo y se convirtió en el hombre del partido con un 6-7.
El entrenador del Nápoles, Antonio Conte, puso en marcha la máquina de rotaciones tras la victoria por 3-2 contra el Génova. Solo Rrahmani, Juan Jesus, Lobotka, Elmas y Höjlund permanecieron en la alineación inicial.
El entrenador del Como, Cesc Fábregas, realizó cuatro cambios con respecto al 0-0 contra el Atalanta: Diego Carlos, Sergi Roberto, Caqueret y Addai sustituyeron a Kempf, da Cunha, Douvikas y Vojvoda.
Baturina se mantiene frío desde el punto de penalti
Tras unos minutos iniciales equilibrados y sin grandes ocasiones, los napolitanos tomaron las riendas del partido y registraron cada vez más acciones ofensivas. Sin embargo, no hubo nada realmente destacable, ya que la delantera local, liderada por el delantero Höjlund, se enredaba una y otra vez en la defensa del equipo de Fábregas. El partido no cobró verdadero impulso hasta el minuto 38, cuando Valle centró para Smolcic, que estaba solo, y este fue derribado por Olivera con una entrada. Baturina transformó sin problemas el penalti (39′).
Los napolitanos, espoleados, ejercieron ahora una mayor presión. Poco antes del descanso, una falta de Ramon sobre Höjlund, que se escapaba en carrera, provocó revuelo. El Nápoles pidió tarjeta roja por falta de último recurso, pero el árbitro Manganiello se limitó a mostrar la amarilla (45+2). Una decisión justificada, ya que varios defensas aún se encontraban cerca.
Vergara da al Nápoles un comienzo fulgurante
Apenas había transcurrido un minuto de la segunda parte cuando los locales ya habían marcado. Höjlund pasó el balón magistralmente a Vergara, que se había escapado de la defensa, y el delantero se encontró de repente solo ante el portero del Como, Butez, y no desaprovechó la oportunidad (46′). A continuación, los napolitanos presionaron a los visitantes en su campo y crearon nuevas ocasiones: primero, Ramon, que ya tenía una tarjeta, tuvo suerte de no ver la tarjeta amarilla por su dura entrada sobre Höjlund (48′), y luego Paz salvó un cabezazo de Beukema justo en la línea de gol.
En unos cuartos de final intensos y reñidos, el Como apareció cada vez menos en el área rival. El Nápoles buscó el hueco en la cerrada defensa del equipo de Fábregas. En la fase final, ambos equipos evitaron correr riesgos y gran parte del juego se desarrolló entre las áreas. Entonces, los visitantes lanzaron un peligroso contraataque. Milinkovic-Savic levantó la mano con rapidez ante el disparo del suplente Vojvoda y evitó con fuerza que el equipo volviera a quedarse atrás (84′).
Lukaku y Lobotka muestran nerviosismo
No pasó mucho más. La pregunta de quién se llevaría el pase a semifinales tuvo que resolverse en la tanda de penaltis. Y fue toda una aventura: después de que los tres primeros lanzadores marcaran con seguridad, Lukaku fue el primero en mostrar nervios desde el punto de penalti. El fornido delantero envió el balón medio metro a la derecha. Como Perrone falló ante Milinkovic-Savic, la tanda de penaltis se fue a la prórroga.
Como el Como siempre iba por delante en el marcador, los napolitanos estaban condenados a marcar. El portero Milinkovic-Savic supo manejar la presión y envió el balón al fondo de la red para empatar 5-5. Tres penaltis más tarde, Lobotka no fue capaz de hacerlo y falló con su intento a media altura ante Butez, que se convirtió en el hombre del partido gracias a su parada. Así, el Nápoles tiene que digerir una amarga derrota en la copa, mientras que el Como se enfrentará al Inter de Milán en semifinales.
El fin de semana, ambos equipos volverán a la rutina de la liga: el domingo (20:45 h), el Nápoles se enfrentará al AS Roma. Un día antes (15:00 h), el Como se medirá al Fiorentina.






