Los New York Knicks están a un paso de clasificarse para las Finales de la NBA. En el tercer partido, el equipo se impuso a los Cleveland Cavaliers por 121-108 gracias a una actuación sobresaliente de Jalen Brunson, y así lidera la serie por 3-0.
Los Knicks celebraron así su décima victoria consecutiva en la postemporada, un nuevo récord de la franquicia. De este modo, al equipo de la Gran Manzana solo le falta una victoria más para clasificarse para las Finales de la NBA por primera vez desde 1999. Jalen Brunson lideró a Nueva York con 30 puntos (10/19 en tiros de campo, 10/12 en tiros libres) y seis asistencias; el resto de titulares también anotaron más de diez puntos.
Mikal Bridges aportó 21 puntos; como equipo, Nueva York acertó casi el 56 % de los tiros de campo y dominó el ataque en transición (17-4). Cleveland, por su parte, volvió a cometer 18 pérdidas de balón y solo acertó el 29 % de los tiros de tres (12/41), demasiado poco para tener alguna oportunidad frente a la bien engrasada máquina de los Knicks. Evan Mobley (24) y Donovan Mitchell (23, 9/21) lideraron a los locales; junto con James Harden (19, 5 asistencias), el trío fue responsable de 16 pérdidas de balón.
Dennis Schröder jugó solo unos nueve minutos; su único lanzamiento fue un triple anotado por encima de Brunson al final del primer cuarto. A ello se sumaron dos asistencias. Por parte de los Knicks, el pívot Ariel Hukporti volvió a quedarse fuera del partido.
Shamet remata la faena para los Knicks
Nueva York controló el partido desde el principio; en el primer cuarto fue sobre todo Karl-Anthony Towns (13, 8 rebotes, 7 asistencias) quien tuvo que convencer con once puntos. Los Knicks anotaban en casi todos los ataques y se hicieron así con una ventaja de dos dígitos. Por parte de los Cavs, Harden plantó cara, pero los jugadores secundarios acertaron poco. Así, el 54-60 con el que se llegó al descanso ya era un buen resultado.
Los Cavs salieron bien del vestuario, pero no lograron ponerse por delante. Bridges anotó varias veces tras pases de Towns, y además Brunson también empezó a coger ritmo. Sin embargo, el partido no se decidió hasta el último cuarto, cuando Landry Shamet (14, 4/5 en triples) encestó tres triples seguidos en menos de dos minutos, lo que desmoralizó a los Cavs. Los titulares de Cleveland siguieron en el partido, pero ya se había esfumado todo el entusiasmo.
El sueño de los Cavs de llegar a las Finales parece haberse desvanecido, ya que nunca un equipo de la NBA ha remontado una serie tras ir perdiendo 0-3. El cuarto partido se disputará, al menos, en la madrugada del martes, de nuevo en Cleveland.






