David Coulthard recuerda con ojo crítico su etapa en la Fórmula 1: el escocés considera que el nivel actual de los pilotos es más alto que nunca, pero advierte sobre las consecuencias de las redes sociales
David Coulthard recuerda con sentimientos encontrados la Fórmula 1 de su época como piloto en activo. Este escocés de 55 años, que entre 1994 y 2008 disputó 246 Grandes Premios con Williams, McLaren y Red Bull y logró 13 victorias, ve diferencias claras entre la generación de pilotos de entonces y la actual. En su opinión, sobre todo la relación entre los pilotos ha cambiado radicalmente.
Coulthard describe el nivel de pilotaje de la Fórmula 1 actual como más alto que nunca: «El nivel es mucho más alto de lo que era en mi época. Por aquel entonces había quizá cinco buenos pilotos. Hoy en día, todos están al más alto nivel».
El exganador de Grandes Premios cita como razones los métodos de entrenamiento más profesionales y el desarrollo técnico. «Esto se debe a que entrenan mucho más. No solo disponen de más datos y recursos de entrenamiento, como los simuladores, sino que no se cansan nunca de conducir. En casa se sientan ante la consola y compiten en SimRacing. En muchos aspectos, nosotros éramos diferentes».
El paddock también ha cambiado radicalmente
Además de los aspectos deportivos, Coulthard destaca sobre todo el cambio en la forma de relacionarse entre sí en el paddock. Los pilotos de su generación estaban mucho más centrados en sí mismos. Apenas había amistades ni intercambios regulares, y el contacto entre ellos se limitaba en gran medida al circuito y a los fines de semana de Gran Premio.
«El paddock era mucho menos acogedor. Cuando llegué a la Fórmula 1, no conocía personalmente a ninguno de los demás pilotos. Y eso siguió siendo así al principio, porque a nadie le importaba un comino», recuerda Coulthard. La única excepción fue Niki Lauda, quien, a pesar de haber puesto fin a su carrera, le dio la bienvenida en el paddock en aquella época.
Más cercanía entre los pilotos, más atención desde fuera
Según el escocés, los pilotos actuales mantienen, por el contrario, una relación mucho más estrecha. «Hoy en día, los pilotos están en contacto constante entre ellos y se comentan mutuamente sus publicaciones en las redes sociales. Eso ya forma casi parte del trabajo, porque todos son estrellas».
La mayor popularidad de la Fórmula 1 también juega un papel importante, en opinión de Coulthard. Mientras que antes solo los pilotos de los equipos punteros eran conocidos por un público amplio, hoy en día casi todos los pilotos están en el punto de mira de la opinión pública.
«Mientras que en mi época solo se reconocía en público a los pilotos exitosos de los grandes equipos, ahora incluso los pilotos que solo quedan en el puesto 21 o 22 ya no pueden salir a la calle sin verse rodeados de aficionados», afirma el escocés.
Las redes sociales cambian las prioridades
Coulthard no ve esta evolución como algo exclusivamente positivo. Tiene la impresión de que la creciente importancia de las redes sociales puede desviar la atención de lo esencial. «Tengo la sensación de que esto hace que algunos pierdan el enfoque. A nosotros nos importaba conseguir el mejor resultado posible; hoy en día, algunos pilotos están más interesados en tener el mayor número posible de seguidores en Instagram».
Con sus declaraciones, Coulthard dibuja una imagen de la Fórmula 1 que ha cambiado radicalmente, no solo en el aspecto deportivo, sino también en la relación entre los pilotos y en su percepción pública.






