Santi Cazorla ascendió con el Real Oviedo y no desaprovechó su regreso a la Liga. Sin embargo, tras una mala temporada y un descenso casi imposible de evitar, el jugador de 41 años dirá adiós.
La decisión está «tomada», porque «todo en la vida tiene un principio y un final». Las palabras de Santi Cazorla no dejaban otra conclusión: la temporada ha terminado para el atacante ovetense, aunque no formulara lo inevitable. Todavía no.
«No es el día ni el momento de anunciar nada. Lo más importante es el equipo y en los próximos días lo haré oficial», dijo Cazorla el miércoles. «Estoy centrado en terminar la temporada y la decisión está tomada de acuerdo con mi familia, mi gente y mi club»
Cazorla dejó abierta la posibilidad de continuar en otro sitio que no sea el club de su corazón. Primero tendría que «hacer una pausa y ver qué dice mi cuerpo. Pero tengo absolutamente claro que quiero seguir vinculado al fútbol. Haré algo relacionado con el fútbol al cien por cien, porque es lo que he hecho toda mi vida»
El pequeño milagro que es Cazorla
El hecho de que Cazorla haya podido seguir jugando en una liga de primer nivel a una edad tan avanzada es poco menos que un milagro fisiológico. El español, de 1,68 metros de altura, tuvo que hacer una pausa de 636 días debido a una grave lesión; hubo que reconstruirle un trozo de ocho centímetros de largo del tendón de Aquiles. Para ello le transplantaron piel del antebrazo. Tuvo que someterse a ocho operaciones.
El bicampeón de Europa con España desempeñó un papel fundamental en su ascenso la temporada pasada. Jugó en su club juvenil, el Oviedo, donde ya era recogepelotas, por 91.000 euros al año, porque menos no era posible. «Jugaría gratis, pero eso no está permitido», dijo unas semanas antes del ascenso. Sin embargo, le aseguraron que el diez por ciento de lo recaudado con su camiseta iría destinado a la cantera del club.
En la presente temporada, Cazorla, que también ha jugado en el Villarreal, Huelva, Málaga, FC Arsenal y Al-Sadd de Doha, ha disputado 23 partidos y ha sido sustituido en 19 ocasiones. El veterano no ha marcado ningún gol, el Oviedo ha caído rápidamente en la vorágine del descenso y es colista con 28 puntos. Ya están a siete puntos de la zona de descenso.
«Cuando asciendes después de 24 años, esperas una temporada en la que puedas disfrutar, por muy difícil que sea asegurar el descenso», dijo Cazorla. «Ha sido un año difícil para todos y todo eso influye en la decisión. Claro, quizá habría sido diferente si hubiera sido un año mejor…». No obstante, aseguró que «disfrutó mucho» volviendo a jugar con su club en Liga, «y quiero seguir haciéndolo en los partidos que quedan».
Sin embargo, el jugador de 41 años también habló claro. «Si no consigues un solo punto ante rivales que luchan por lo mismo, es porque el equipo no ha estado a la altura», dijo Cazorla. «Tenemos que aprender muchas lecciones de esta temporada. Se trata de las decisiones del club, de la dirección, de que todos nos unamos y no dejemos que el amor por este club se desmorone. Eso se perdió por momentos este año y no debe repetirse»
Cazorla probablemente ayudará a que el Oviedo recupere el rumbo. Pero ya no lo hará en el campo para el club que está tan cerca de su corazón.






