Gianni Infantino lleva diez años al frente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) como presidente. Durante su mandato se han producido muchos cambios. Sus compañeros de viaje se pronuncian sobre este aniversario de la década.
El jueves 26 de febrero, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, cumplirá diez años en el cargo. En 2016, el suizo asumió el cargo de Sepp Blatter. Entre sus logros en esta década que pronto llegará a su fin se encuentran la iniciativa de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que se celebró por primera vez el verano pasado, y el aumento del número de participantes en la clásica Copa Mundial, que el próximo verano contará por primera vez con 48 naciones.
«En primer lugar, creo que tiene un corazón futbolístico», afirma Karl-Heinz Rummenigge, presidente del FC Bayern durante muchos años: «Eso no lo tienen todos los dirigentes futbolísticos, como he podido comprobar por experiencia propia». Y añade: «Tiene debilidad por el fútbol, por lo que no solo le interesa lo que siempre se le reprocha, es decir, que los ingresos de la FIFA son elevados, sino que realmente le interesa el fútbol».
Arsène Wenger opina lo mismo. «Gianni es alguien que quiere avanzar, que está abierto a nuevas ideas. Le estoy agradecido por haber apoyado con firmeza mis propuestas sobre la formación de los jugadores en las academias y en los países, es decir, sobre el desarrollo de todos los países», afirma el legendario entrenador y actual director de desarrollo de la FIFA: «Es consciente de que todos los países merecen una oportunidad y me ha ayudado a conseguir los fondos y a convencer a todas las federaciones para que votaran a favor de este programa».
Wenger y Rummenigge conocen a Infantino desde hace décadas. «Siempre he apreciado a Gianni», afirma el miembro del consejo de administración del Bayern: «Aunque alguna vez se enfadara conmigo o yo me enfadara con él, al final siempre llegábamos a una solución justa y seria».
Sin embargo, en su aniversario, Infantino se ve sometido una y otra vez a críticas. Por ejemplo, su aparición en la primera reunión del controvertido Consejo de Paz de Donald Trump causó revuelo.






