Desde hace unos días, los medios de comunicación hablan de un inminente fichaje de Julián Álvarez por el FC Barcelona. El Atlético de Madrid ha calificado estas informaciones de falsas y ha arremetido duramente contra los catalanes.
Mientras el fichaje de Anthony Gordon por el FC Barcelona acababa de concretarse, la atención se había desplazado de nuevo hacia otro jugador que, según informan de forma unánime los medios de comunicación, querría incorporarse a las filas de los catalanes: Julián Álvarez.
Según estas informaciones, el argentino habría comunicado claramente su deseo de marcharse a los responsables del Atlético de Madrid, quienes, poco después, habrían recibido una oferta de 100 millones de euros por parte del Barcelona. Los colchoneros ya habían dejado claro el viernes al mediodía que esto no era «más que otra mentira». Pero eso no es todo…
¿«Una bolsa de pipas» por Lamine Yamal?
El Atlético dio el pistoletazo de salida con un comunicado anunciado en la plataforma X, en el que «publicaremos una declaración sobre un tema importante sobre el que circulan actualmente numerosas noticias falsas». Sin embargo, en un primer momento, el club madrileño aprovechó la ocasión para burlarse del Barça de una manera sin precedentes.
Al estilo del periodista especializado en fichajes Fabrizio Romano, los colchoneros informaron de las negociaciones, obviamente inventadas, relativas a los profesionales del Barça Lamine Yamal, Pedri y Raphinha. En el caso del primero, habrían ofrecido, por ejemplo, «cuatro entradas para el concierto de Bad Bunny de mañana, un abono anual al periódico ABC y una bolsa de pipas».
Una broma evidente, a la que, sin embargo, precedió una reflexión seria y crítica. «Vivimos en una época en la que se puede manipular la realidad. No te creas todo lo que ves, sobre todo si se trata del Barça», había comentado el Atlético en Instagram, antes de volver a la carga.
Más pullas desde Madrid
«No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses hemos sido objeto de una campaña de desprestigio contra uno de nuestros jugadores», reza una declaración final. El propio Álvarez ya había hablado hace aproximadamente un mes de una «avalancha de mentiras».
«Indiscreciones con intereses ocultos, noticias falsas, faltas de respeto constantes, la versión del Barça de la maquinaria que inventa historias, llamadas antes de los enfrentamientos directos»: todo eso ha tenido que soportar el club. El Atlético concluyó la larga lista de acusaciones con comentarios sobre las sospechas de corrupción contra los catalanes en el marco del caso Negreira. Tampoco se dejaron de mencionar los prolongados debates sobre la inscripción de Dani Olmo el año pasado.
Dado el continuo interés de los catalanes por el delantero del Atlético Álvarez, es probable que aún no se haya dicho la última palabra en el debate. El FC Barcelona no se ha pronunciado hasta la fecha sobre el ataque generalizado de su rival de La Liga.






