Los colores del club de Palermo, el rosa y el negro, ya son de por sí especiales, pero su historia lo es aún más: el ambiente siempre es de lo más intenso.
El FC Palermo es el orgullo de Sicilia. La tradición se lleva muy en serio en esta isla del Mediterráneo, aunque el club, fundado en 1900, haya tenido que atravesar algunas etapas decisivas a lo largo de su historia.
Dificultades financieras, falsificaciones de balances, refundaciones, cambios de nombre, descensos (forzados) y, por último, pero no por ello menos importante, la adquisición en 2022 por parte del City Football Group, al que también pertenece el Manchester City: I Rosanero, los rosa y negros, o Aquile, águilas, como también se les conoce en Italia, han tenido que pasar por muchas cosas.
Por supuesto, no todo han sido malos tiempos, entre otras cosas porque el club siciliano ha dado a conocer a jugadores como Edinson Cavani o Paulo Dybala. El Palermo participó cinco veces en la Copa de Europa, llegó tres veces a la final de la Coppa Italia y, en los últimos años, la Serie A volvió a estar al alcance de la mano.
Las manías agridulces del cofundador
El club es sinónimo de altibajos. Su escudo, de alguna manera, también lo es. Y la historia que hay detrás es muy especial. Se remonta al inglés Joseph Whitaker, cofundador y primer presidente del equipo siciliano. Los colores del club, el rosa y el negro, surgieron de una de sus manías: licor de rosas tras una victoria, y licor de hierbas tras una derrota.
Whitaker, ornitólogo y arqueólogo, era además considerado una eminencia en la ornitología de Túnez, por lo que el águila del escudo de la ciudad de Palermo encaja, naturalmente, a la perfección en el logotipo.
Por supuesto, este ha cambiado con el tiempo: el águila se ha convertido en una silueta moderna que forma la letra «P» de Palermo. Sin embargo, junto con los legendarios colores del club, el rosa y el negro, que a menudo se han plasmado en camisetas aclamadas y a la última, el Palermo ha seguido siendo inconfundible y apuesta por la continuidad, al menos en este aspecto.






