El Grasshopper Club Zürich tiene que despedirse en semifinales. El campeón histórico, amenazado por el descenso, perdió en su visita al FC Stade Lausanne-Ouchy. Como resultado, el club de Vaud avanza a la final de copa. Tras el 2:0 y una celebración provocadora, se produjeron algunas escenas desagradables.
Desde el principio, no se apreciaba ninguna diferencia de categoría en la Pontaise. El cuarto clasificado de la Challenge League actuó con descaro y controló gran parte de la fase inicial, en la que Johan Nkama desaprovechó la primera gran ocasión para adelantarse a los 14 minutos. El GC actuó con pasividad y sólo se metió mejor en el partido en torno a la media hora. En el minuto 35, sólo el larguero impidió que los visitantes se adelantaran tras un cabezazo de Sven Köhler. Poco antes del descanso, el guardameta del GC, Hammel, también tuvo que realizar dos brillantes paradas para salvar el empate con el que se llegó al descanso.
Tras la pausa, el Lausanne-Ouchy volvió a tomar inmediatamente el mando. Los locales se vieron recompensados en el minuto 53: Landry Nomel recortó hacia dentro sin oposición desde la esquina izquierda del área y metió el balón por la escuadra para hacer el 1:0. El entrenador del GC, Gernot Messner, intentó responder con cambios de personal, pero los esfuerzos ofensivos del Zúrich parecían en gran medida impotentes.
El Lausanne-Ouchy no pudo hacer nada.
Un córner directo hunde definitivamente al GC
El siguiente golpe para los visitantes llegó en el minuto 83: Sven Köhler tuvo que tirar del freno de emergencia tras un fatal error de acumulación y, en consecuencia, vio la tarjeta roja. La decisión final se tomó de forma espectacular en el minuto 90: Vasco Tritten remató un saque de esquina directamente a la escuadra para hacer el definitivo 2:0. En la agitada fase final, que se vio brevemente interrumpida por los disturbios en el bloque de aficionados del GC, el Lausanne no dejó nada que desear.
Para el FC Stade Lausanne-Ouchy, esta victoria supone el mayor éxito de la historia del club y le otorga su primera participación en la final. Los modestos competirán por el codiciado trofeo en el Wankdorf de Berna el 24 de mayo. Para el Grasshopper Club Zürich, en cambio, la última esperanza de un final de temporada conciliador acaba en desastre; al campeón récord de Copa se le niega su 33ª participación en la final. El Stade Lausanne-Ouchy se enfrentará al Yverdon o al St. Gallen en la final.






