Por primera vez desde finales de noviembre, Phillipp Mwene volvió a jugar los 90 minutos con la camiseta del Mainz 05. Estaba bastante satisfecho con su propio rendimiento, pero no con el resultado final de 1-1 contra el HSV.
«Estoy listo. Si el entrenador me necesita, aquí estoy. Creo que he hecho mi trabajo. No obstante, hubiera preferido ganar y quizá jugar peor…». El jugador de 32 años no se mostró satisfecho tras el 1-1 contra el Hamburgo SV.
Phillipp Mwene volvió a su posición habitual, sustituyendo a Silvan Widmer, sancionado con tarjeta amarilla. Desde mediados de enero, el entrenador Urs Fischer había alineado a Widmer como lateral izquierdo y a Danny da Costa como lateral derecho en cinco partidos. «Los chicos lo han hecho bien hasta ahora, hay que tener un poco de paciencia», subrayó Mwene, que sufrió «uno o dos calambres» en los últimos minutos del partido contra el HSV.
Las quejas del Hamburgo sobre las entradas del Mainz no fueron comprendidas por Mwene: «Todo el mundo vio cómo se quejaban directamente al árbitro por cualquier cosa y exigían cosas. Cinco jugadores corrieron hacia él. No hubo tarjeta amarilla. Por supuesto, los jugadores rivales también quieren aprovechar cualquier ventaja, pero, no obstante, creo que el árbitro hizo un buen trabajo». No hubo ni rastro de la tan alabada regla del capitán.
Por otro lado, el 1. FSV Mainz 05 tuvo suerte de que el árbitro Robin Braun no sacara las tarjetas amarillas y rojas tras las entradas de Silas en el minuto 39 y de Dominik Kohr en el 53. «Las sustituciones llegaron en el momento adecuado», dijo el entrenador del FSV, Urs Fischer, con un guiño.
«Tuve la sensación de que los jugadores del HSV querían provocar un poco esas tarjetas amarillas y rojas», criticó Mwene, que recordó «un partido muy intenso». «Con las dos o tres ocasiones que tuvimos al final, deberíamos haber sido recompensados y habernos llevado la victoria», se lamentó. Sin embargo, según Mwene, al Mainz le faltó «el golpe de gracia» en las numerosas situaciones de córner y falta.






