En Zandvoort, Ben Dörr se tomó la revancha por la descalificación en Sachsenring y, con su tercer puesto, hizo historia en McLaren: cómo venció a las estrellas del GT3
Por fin se ha roto el hielo: tras quedar quinto en la clasificación y librar duras batallas en la carrera del domingo, el joven piloto de McLaren Ben Dörr y su equipo lograron el segundo puesto, su primer podio en su tercer año en el DTM. Con ello hace historia, ya que también fue el primer podio para McLaren en el DTM.
A la pregunta de cómo se siente al subir por fin al podio, el piloto de 21 años, natural de Fráncfort, responde tras la carrera de forma breve y concisa: «Sí, es una pasada». «Por fin hemos recuperado nuestro podio», continúa el joven.
Ya el año pasado, Dörr había logrado situarse entre los tres primeros con el McLaren 720S GT3 Evo. Sin embargo, en aquella ocasión, Dörr fue descalificado tras la carrera por un juego de neumáticos irregular. Ahora, el hijo del jefe de equipo, Reiner Dörr, ha podido tomarse la revancha en el circuito de dunas de Zandvoort.
¿Qué ocurrió el domingo?
Sin embargo, a pesar de su rendimiento en la clasificación, este resultado no fue en absoluto un camino de rosas. Mientras que la carrera del sábado no pasará a la historia del DTM como un clásico, el domingo fue extremadamente caótico para todo el pelotón.
Entre duelos, problemas en las paradas en boxes y espectaculares salidas de pista, Dörr mantuvo la calma hasta su primera parada. «Cuando en la primera parada en boxes se atascó la tuerca de la rueda trasera derecha, ya pensé que se había acabado», señala Dörr refiriéndose a la parada fallida, que duró 9,7 segundos.
Aunque el mecánico de automóviles de formación perdió unos segundos valiosos por culpa de una tuerca atascada en la rueda trasera derecha, su parada fue mucho más rápida que, por ejemplo, las de Maro Engel, Jules Gounon o su compañero de equipo Timo Glock. El fin de semana de carrera de este último fue, como ha ocurrido tantas veces en el último año y medio, una actuación para olvidar.
Mientras tanto, Dörr Junior se mantuvo en la lucha y, tras las paradas, se enfrentó al piloto oficial de Aston Martin, Nicki Thiim, por el sexto puesto. Una colisión del favorito del público con Lucas Auer y la consiguiente penalización ayudaron a Dörr a adelantar al danés.
Por su parte, su equipo realizó una segunda parada perfecta en 7,5 segundos, lo que aupó al joven piloto hasta la tercera posición. En lugar de sucumbir a la enorme presión de Luca Engstler, Dörr dio un paso más y, a pocas vueltas del final, superó al Ferrari de Thierry Vermeulen.
Mientras el piloto de Emil Frey tenía que lidiar con neumáticos viejos, Dörr logró colarse por el exterior a la entrada de la curva Hans-Ernst-Bocht. «Vi que el BMW se acercaba cada vez más», explica Dörr tras la carrera.
Los veteranos del DTM pisándole los talones
El joven se refiere así a Marco Wittmann, que se abría paso entre el pelotón. Este estaba a punto de llevar su BMW, que había salido desde la 13.ª posición, hasta el podio, pero tenía a su vez al líder del DTM, Maro Engel, en el Mercedes Winward pisándole los talones.
«Por supuesto, fue una carrera muy reñida», explica Dörr tras la carrera. «No me arriesgué al máximo, porque con el tercer puesto ya habría estado muy satisfecho. Pero claro, se lucha hasta el último segundo».
«Tenía la trazada interior [y] pude mantenerme ahí». No obstante, Dörr subraya: «Los dos han pilotado con mucha deportividad. Le dejé espacio, él me dejó espacio».
Al final, Dörr se impuso a Wittmann y Engel, lo que supone el primer podio en el DTM para el piloto y su equipo. Poco antes del final, incluso logró distanciarse un poco del BMW, lo que puso al piloto de Schubert bajo presión.
En la clasificación general, Ben Dörr ocupa así el sexto puesto. El equipo McLaren de Dörr también puede celebrar el sexto puesto en la clasificación por equipos.

