Icono del sitio Sports of the Day

Williams aborda los problemas «paso a paso»

Williams avanza, pero Alex Albon y Carlos Sainz frenan las expectativas. El coche sigue siendo demasiado pesado; se esperan actualizaciones importantes

Alex Albon se muestra realista tras las primeras carreras de la temporada. El piloto de Williams confirma lo que internamente se sabe desde hace tiempo: el FW48 sigue siendo claramente demasiado pesado.

Se calcula que el coche supera en unos 28 kilogramos el peso mínimo reglamentario de 768 kilogramos. Esto le cuesta un tiempo valioso por vuelta y relega a Williams al noveno puesto en la clasificación de constructores.

«Tenemos un programa agresivo para reducir el peso del coche», afirma Albon, aunque al mismo tiempo advierte contra las expectativas excesivas. El avance de Japón a Miami fue menor de lo esperado. Según el británico, aún quedan por llegar paquetes de actualizaciones más importantes, pero no de la noche a la mañana.

Dificultad para implementar las mejoras

Miami es tradicionalmente un circuito fuerte para Williams. «El año pasado quedamos quintos aquí», recuerda Albon. Sin embargo, mantiene los pies en la tierra: «Paso a paso. Veamos si en Canadá nos va igual». Según el piloto, no espera que Williams encuentre realmente su ritmo hasta mediados de temporada.

El jefe de equipo, James Vowles, explica por qué la reducción de peso lleva tanto tiempo. Aunque los ingenieros han completado el trabajo de desarrollo, la implementación en componentes listos para la producción en serie es un proceso complejo. «Hay que combinarlo con actualizaciones aerodinámicas, y esa es la forma más eficiente dentro del límite presupuestario», afirma Vowles.

En verano se dará un paso especialmente importante. Williams tiene previsto introducir un nuevo «chasis B», que deberá superar una nueva prueba de choque de homologación de la FIA. Se prevé que la fase de desarrollo se prolongue hasta el Gran Premio de Italia en Monza, a principios de septiembre.

El shakedown perdido sigue pesando

El objetivo es ambicioso: el equipo quiere situarse por debajo del peso mínimo para lograr un mejor equilibrio y un menor desgaste de los neumáticos mediante el uso selectivo de lastre. El propio Albon ha señalado abiertamente las causas estructurales del difícil inicio de temporada. El shakedown perdido en Barcelona a finales de enero, cuatro intentos fallidos de pruebas de choque con el FW48 y los cuellos de botella internos en la fábrica se habrían acumulado.

«Una cosa llevó a la otra y, de repente, nos encontramos claramente a la zaga», afirma. Las pruebas aerodinámicas importantes, que normalmente se realizan durante el shakedown, tuvieron que trasladarse al programa de la temporada, donde consumen un valioso tiempo de la FP1 y la FP2.

Carlos Sainz también habla claro. El español subraya que los avances parciales positivos no pueden servir de excusa para bajar el ritmo. «Sabemos que estamos muy por debajo de nuestras propias expectativas. Tenemos que esforzarnos al máximo y trabajar duro». Sainz ve en cada resultado mejorado una señal importante para el equipo, que demuestra que el trabajo constante da sus frutos.

¿Es realista aspirar a la parte alta de la zona media?

«Williams es un equipo capaz de mucho más de lo que estamos demostrando ahora», afirma Sainz. No espera poder ver todo el potencial hasta el último tercio de la temporada. Tras el quinto puesto en el Campeonato de Constructores de 2025 y dos podios de Sainz en Azerbaiyán y Catar, las expectativas internas están claramente definidas.

Vowles tampoco se había hecho ilusiones últimamente. Con el FW48 actual no cabe esperar grandes éxitos hasta el final de la temporada. Sin embargo, la curva de desarrollo apunta al alza y, con el chasis B previsto y una reducción de peso sistemática, se espera que Williams pueda volver a situarse en la parte alta de la zona media para Monza.

Salir de la versión móvil