Atrás quedaron los tiempos de dominio en la Europa League. El Sevilla FC tiene graves problemas financieros y apenas puede fichar jugadores. Aun así, gracias a dos goles de penalti, logró una victoria por 2-1 contra el Rayo en el estreno de la temporada.
Un entrenador plenamente satisfecho suena de otra manera. Aunque, con el 2-1 en el estreno de la temporada contra el Rayo Vallecano, Luis García podía estar más que satisfecho.
Su equipo se vio pronto con un 0-1 en contra tras un error garrafal del nuevo fichaje y defensa central Arouna Sangante, y sentenció la victoria en los últimos compases. Ambos goles se marcaron de penalti; en el gol de la victoria, obra de «Peque», el Sevilla jugaba incluso con un hombre menos tras la expulsión de Kike Salas. En España llaman «Peque» a los niños pequeños, aunque Gerard Fernández Castellano, con sus 1,72 metros de estatura, no es más bajo que muchos otros. En cualquier caso, el sábado fue el más grande. Y el entrenador García se regocijó: «Los tres puntos sientan bien, ya los tenemos».
Porque, en realidad, García no está de humor para celebrar. Sabe que, al igual que la temporada pasada, esta temporada también se avecina una lucha por la permanencia para el que fuera el dominador de la Europa League. Atrás quedaron los tiempos de los siete triunfos, el último de ellos en 2023, en la Copa de la UEFA o en la competición que la sustituyó. García: «Tenemos que interiorizar nuestra voluntad de supervivencia lo antes posible. »
García prefiere no decir mucho
Una voluntad que atribuyó de inmediato a la afición, entusiasta como siempre: «Vamos a necesitar a nuestros aficionados, no son tontos y saben perfectamente lo que está pasando aquí. Sé que el mercado de fichajes es complicado para nosotros, pero actualmente solo contamos con 17 profesionales y necesitamos urgentemente refuerzos. Contra el Rayo jugamos con ocho jugadores de la cantera. No quiero decir más, podría hacerlo, pero no lo haré».
Y eso que habría mucho que criticar. Y es que el Sevilla FC sigue tambaleándose sin rumbo fijo por la órbita del fútbol; la venta, que en principio ya parecía asegurada, de la mayoría accionarial —y con ella el ansiado nuevo comienzo del club— fracasó estrepitosamente a principios de verano.
Sergio Ramos y el acuerdo frustrado
La leyenda del fútbol Sergio Ramos quería comprar el 85 % del FC Sevilla a través del consorcio inversor Five Eleven Capital por más de 400 millones de euros. Sin embargo, el exjugador del Sevilla, que ahora tiene 40 años y se encuentra prácticamente al final de su carrera, hizo fracasar el acuerdo tras una auditoría económica exhaustiva y desalentadora. Se considera prácticamente imposible que se vuelva a la mesa de negociaciones, aunque Ramos haya declarado que sigue interesado en el club. Hasta la fecha, los nuevos inversores solo existen en el ámbito de los rumores.
Y es que los problemas financieros del Sevilla son más graves de lo que se suponía en un principio: solo en la pasada temporada se registraron más de 27 millones de euros de pérdidas; en la temporada 2024/25 fueron 54 millones, y en la 2023/24, exactamente 81,7 millones. La deuda total asciende a unos 350 millones de euros.
En lo que respecta al juego limpio financiero de la liga, el Sevilla apenas tiene margen de maniobra en cuanto a la masa salarial, que se ha reducido a solo 22 millones de euros; jugadores clave y profesionales experimentados como Nemanja Gudelj, Djibril Sow, Örjan Nyland (al Leipzig), Alexis Sánchez, Adnan Januzaj, Joan Jordan, Juanlu, Akor Adams, Rafa Mir, César Azpilicueta y también el exjugador del Múnich Tanguy Nianzou se han marchado. Los nuevos fichajes, si los hay, llegan sin coste de traspaso y en calidad de cedidos; los más destacados son Jon Guridi (procedente del Alavés), que acaba de marcar un penalti contra el Rayo, Juan Iglesias (del Getafe) y el escocés Robbie Ure (del IK Sirius).

