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Un tiro del HSV que queda en el recuerdo: Díaz pone punto y final

Hasta hace poco seguía jugando en su club de la cantera, la Universidad de Chile. Pero ahora Marcelo Díaz ha anunciado el final de su carrera, a los 39 años y con un palmarés espectacular. En el HSV también saben bien de lo que hablamos.

En la Universidad de Chile, Marcelo Díaz maduró hasta convertirse en profesional y, al mismo tiempo, en ganador de varios títulos de liga y de Sudamérica. Sus grandes actuaciones en el centro del campo defensivo llamaron la atención de equipos europeos en 2012, lo que le llevó a su primera aventura en Suiza, en el FC Basilea.

En Basilea, a orillas del Rin, Díaz se convirtió rápidamente en el motor táctico de la construcción del juego. Con los rojiblancos dominó el fútbol local y celebró varios títulos de liga suizos consecutivos. Además de los éxitos nacionales, las actuaciones en la escena europea también fueron uno de los momentos más destacados de su carrera en esa etapa.

En la primavera de 2013, por ejemplo, llegó con el FC Basilea hasta las semifinales de la Europa League, donde cayó ante el posterior campeón, el Chelsea (1-2 y 1-3). Quedó en el recuerdo su penalti transformado con sangre fría en el dramático partido de cuartos de final contra el Tottenham, ante su público en el St. Jakob-Park. El jugador, que ha disputado 62 partidos con la selección de Chile, también saltó al campo en la posterior victoria en la Liga de Campeones en Stamford Bridge (2-1).

El Mundial de 2014 y la legendaria eliminatoria de descenso de la Bundesliga

Por cierto: con la selección de su país, Díaz también participó en el Mundial de 2014 y fue un fijo en el equipo hasta la dramática eliminación en cuartos de final ante su rival Brasil (2-3 en la tanda de penaltis, incluyendo un lanzamiento certero del propio Díaz).

A principios de 2015, Díaz fichó finalmente por el Hamburgo SV de la Bundesliga alemana. Allí, el técnico centrocampista no pasó a la historia por sus 17 partidos en la máxima categoría alemana, sino más bien por su legendario gol de falta en el último minuto de la entonces eliminatoria de descenso contra el Karlsruhe.

Y es que el entonces «dinosaurio» de la Bundesliga se encontraba a las puertas del primer descenso de la historia del club cuando, en el tiempo de descuento, poco antes del inicio de la prórroga, el chileno lanzó de forma impecable un tiro libre —concedido de forma controvertida por el árbitro Manuel Gräfe— que se coló por la escuadra izquierda. Y así sentó las bases para la posterior salvación gracias al gol del suplente Nicolai Müller. Por cierto, el encargado de lanzar el tiro era en aquel momento el veterano Rafael van der Vaart, a quien el salvador Díaz aplazó con un «Tomorrow, my friend».

Para Díaz, aquella noche en el Wildpark supuso el punto álgido de su etapa en el HSV, que solo duraría once meses y que incluiría precisamente ese único gol de oro. «Siempre tendrás un lugar en nuestros corazones», le había dicho el entonces presidente del HSV, Dietmar Beiersdorfer, al despedirse del salvador del descenso.

Díaz continuó su carrera en la Liga española con el Celta de Vigo (40 partidos de liga, un gol), así como en México, Argentina y Paraguay. A nivel internacional, además, coronó su carrera con la selección chilena con las dos victorias consecutivas en la Copa América de 2015 y 2016, en ambas ocasiones como titular frente a la Argentina de Lionel Messi. Ahora, la trayectoria de Díaz ha cerrado el círculo en la Universidad de Chile.

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