El FC Barcelona dominó el partido en el campo del FC Getafe, pero fue un pase de ensueño de Pedri el que rompió la defensa local. Los catalanes dieron un paso más hacia el campeonato.
El hecho de que la mejor defensa de la Liga (el Barcelona, con 30 goles encajados) se enfrentara a la tercera mejor (el Getafe, con 32) no tardó en quedar claro en el suburbio madrileño. Como era de esperar, los catalanes acusaron rápidamente el físico de los locales, y la posesión del balón (78% al descanso) apenas se tradujo en ocasiones de gol.
También porque la ausencia de Lamine Yamal se hizo sentir. El atacante se lesionó tras marcar de penalti ante los vigueses (1-0) y fue sustituido por Bardghji, entrando Lewandowski y Fermín por Eric y Ferrán Torres. El sueco apenas dejó huella, pero tampoco lo hicieron sus compañeros. A pesar de ello, Bardghji tuvo la primera ocasión del periodo al fallar por poco desde una posición medio escorada -ya se habían jugado 36 minutos-.
El gol no se veía venir, desde luego.
El gol no estaba en el aire, pero después de que Cubarsi ganara el balón a Mario Martin, Pedri hizo un cambio rapidísimo y asistió a Fermín con un maravilloso pase desde el círculo central. Solo ante el portero, el jugador de 22 años lo hizo todo bien y puso el 1-0 para los catalanes. El Getafe había sido demasiado destructivo en general, por lo que el hecho de que el entrenador del Getafe, Bordalás, hiciera una doble sustitución en el descanso no fue inesperado. Pero eso no cambió mucho las cosas: el Barcelona siguió marcando la pauta y rozó dos veces el segundo gol en el minuto 53, pero Olmo no logró batir al portero Soria desde cerca y Koundé cabeceó fuera por poco. Fermín tampoco encontró portería tras otro pase de ensueño de Pedri (70′).
Getafe desbaratado tras la primera ocasión
No fue hasta el minuto 74 cuando el Getafe tuvo su primera ocasión de peligro ante la portería rival. Satriano recuperó el balón en la zona de peligro tras un centro al segundo palo, pero Mario Martín, presionado por Cubarsi, no acertó a rematar con una entrada escorada.
La escena clave, ya que a continuación los madrileños se vieron sorprendidos de inmediato. Lewandowski envió a la carrera a Rashford, que mantuvo la calma ante el portero Soria y marcó el 2:0. Una respuesta brutal al pequeño atisbo de esperanza que acababa de surgir desde la perspectiva local.
El Getafe se resignó entonces a la derrota y prefirió conservar fuerzas para los próximos partidos en la lucha por el fútbol internacional. El Barcelona, que no podrá contar ante Osasuna con el sancionado Koundé por acumulación de tarjetas amarillas, difícilmente podrá ver ahora cómo se le resiste el título con once puntos de ventaja sobre la Real.

