Tras la final del Mundial, algunos argentinos perdieron los estribos y se produjeron altercados; ahora, la FIFA también está investigando los hechos. Gavi fue una de las víctimas españolas, pero ahora ha sorprendido con una declaración inesperada.
Tras la victoria de España por 1-0 en la prórroga, se vivieron escenas desagradables en East Rutherford, donde se produjeron arrebatos por parte de los argentinos, así como enfrentamientos físicos. La FIFA está investigando. Leandro Paredes y Nahuel Molina parecen ser los principales implicados. Tras el pitido final, Paredes primero agarró a Eric por el cuello y, poco después, empujó a Gavi al suelo, dando la impresión de que quería golpearle con fuerza.
Sin embargo, eso no llegó a suceder, en parte porque su compañero Thiago Almada, que también se había enzarzado con Gavi, se interpuso en el camino de Paredes. Por su parte, Molina golpeó en el pecho a Rodri, que había sido sustituido en la prórroga y había salido corriendo al campo para celebrar tras el pitido final. Sin embargo, en la página web oficial de la FIFA no se confirma que Paredes recibiera una tarjeta roja tras el partido, como habían informado inicialmente algunos medios. No obstante, podría enfrentarse ahora a una sanción personal como consecuencia de la investigación.
«El fútbol también tiene esta faceta»
La víctima, Gavi, por su parte, no quiso darle demasiada importancia al asunto. El centrocampista del FC Barcelona se pronunció al margen de un acto celebrado en su ciudad natal, Los Palacios y Villafranca, en el que se les homenajeó a él y a su compañero de la selección española campeona del mundo, Fabián, sobre los hechos y se mostró en contra, ante las cámaras, de que se impusiera una sanción a posteriori a los argentinos.
«Si soy sincero, no creo que deban ser sancionados», respondió el jugador de 21 años a una pregunta de un periodista al respecto, y señaló que, en su opinión, el asunto podría haberse resuelto con una tarjeta roja durante el partido.
Las emociones y los roces no son nada nuevo en el fútbol y, para Gavi, este tipo de cosas también forman parte del juego; al fin y al cabo, él mismo siempre ha tenido un lado agresivo. «Soy consciente de que lo que ha ocurrido no es un buen ejemplo para los niños», explicó el jugador de 21 años, sabiendo perfectamente el impacto que tienen este tipo de arrebatos. «Pero también existe esa faceta del fútbol que es un poco más violenta».

