El software antitrampas Vanguard de Riot Games vuelve a ser objeto de duras críticas. Ahora, la empresa estadounidense responde con un comunicado.
Vanguard es un programa anti-trampas que, desde su lanzamiento, ha sido objeto de controversia de forma habitual. Los críticos critican sobre todo los amplios privilegios de sistema del software, mientras que los defensores de la privacidad denuncian una transparencia insuficiente. Ahora, además, ha circulado el rumor de que Vanguard podría inutilizar por completo el hardware. Un error, como aclara Riot Games.
Pisapapeles caros
Hace solo unos días circuló en X una publicación de Riot Games en la que se calificaba a numerosos componentes informáticos como «pisapapeles de 6000 dólares», es decir, pisapapeles que cuestan 6000 dólares estadounidenses. El trasfondo es una nueva actualización de Vanguard que, según los rumores, es capaz de inutilizar el llamado «hardware de trampa».
A raíz de ello, en la comunidad se creó la impresión de que Vanguard ya podía desactivar también hardware convencional de PC o sistemas completos. La discusión se intensificó hasta tal punto que Riot Games publicó un comunicado oficial para aclarar la situación.
«Vanguard no daña el hardware ni desactiva dispositivos», escribe el desarrollador de Valorant. En cambio, el software tiene como objetivo retirar del mercado el hardware dedicado a hacer trampas. «Gracias a nuestras últimas actualizaciones, Vanguard hace que estos dispositivos sean inútiles para Valorant.»
Sin embargo, según Riot, si los usuarios siguen intentando utilizar dichos dispositivos para hacer trampas en Valorant a pesar de las nuevas medidas de protección, esto podría provocar problemas. «Si una configuración de trampa sigue intentando hacer trampas después de que se hayan activado estos mecanismos de protección, esto puede provocar fallos de hardware o inestabilidad del sistema.»

