Los pilotos de Red Bull, Max Verstappen e Isack Hadjar, se enfrentaron a un reto de NASCAR: compitieron virtualmente contra Connor Zilisch
Max Verstappen e Isack Hadjar han cambiado la cabina de su Fórmula 1 por un asiento de simulación de carreras para enfrentarse, junto con el deportista de Red Bull Connor Zilisch, a un auténtico desafío de NASCAR. La tarea era sencilla: pilotar el bólido virtual de NASCAR por el Autódromo Internacional de Miami y descubrir quién era capaz de marcar el mejor tiempo de vuelta en el asfalto virtual.
Zilisch, que habitualmente pilota el número 88 en la NASCAR Cup Series —un Chevrolet Camaro ZL1 para Trackhouse—, fue el primero en ponerse al volante virtual. Este joven de 19 años es considerado un talento excepcional en el campeonato de stock cars. «Debe de ser absolutamente horrible en esta chicane con este coche», comentó Verstappen mientras observaba las imágenes a bordo.
La falta de agarre y los neumáticos fríos acabaron siendo fatales para el estadounidense, que dio una vuelta de 360 grados. Tras el trompo, Zilisch abortó su primer intento, pero al final consiguió marcar un tiempo de referencia de 2:01,87 minutos.
Hadjar choca contra el muro
El siguiente en salir fue Hadjar, quien pronto se dio cuenta de que dominar un stock car de NASCAR no es precisamente un paseo. «Es una posición de asiento muy extraña», comentó al sentarse en la cabina.
El joven de 21 años tocó el muro en varias ocasiones. «Es jodidamente difícil. Va a ser divertido», le gritó Hadjar a Verstappen, que era el siguiente en la lista.
Cuando Verstappen se subió finalmente al simulador, el neerlandés optó por un enfoque algo poco convencional: condujo en calcetines. «No puedo conducir con zapatos, tengo que quitármelos», explicó el cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1 antes de iniciar su vuelta rápida.
Verstappen gana por los pelos
Al final, Verstappen batió el mejor tiempo de Zilisch y se aseguró la victoria con un tiempo de 2:01.11 minutos. Zilisch le siguió en segunda posición con un tiempo de 2:01.87 minutos, mientras que Hadjar no logró registrar ningún tiempo de vuelta válido al final.
Hadjar admitió que fue «bastante» más difícil de lo esperado y le preguntó a Zilisch qué grado de realismo tenía la simulación. La respuesta del piloto profesional de NASCAR: «Sinceramente, en la vida real tenemos aún menos agarre».
No fue ninguna sorpresa que Verstappen se adaptara extremadamente rápido al nuevo vehículo virtual a pesar de algunos roces con el muro.

