El Galatasaray ha dado un paso importante hacia la defensa del título en la SüperLig en el derbi contra el Besiktas. Sané fue el protagonista, aunque de forma involuntaria en el minuto 62.
Okan Buruk tuvo que tomar decisiones difíciles sobre la alineación el sábado por la noche. Antes del derbi contra el Besiktas, el entrenador del Galatasaray ya tenía un ojo puesto en el importante partido de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Liverpool.
El partido de ida se disputará el martes por la noche en su propio estadio. Dada la sorprendente debilidad del equipo fuera de casa en Europa, es aún más importante partir con una buena posición, sobre todo porque los aficionados visitantes no podrán entrar en Anfield tras una sanción de la UEFA.
Sin embargo, Buruk también era consciente del buen estado de forma del Besiktas, que había ganado los últimos cuatro partidos y no perdía desde el 2 de noviembre. En aquel entonces, cayó derrotado en el derbi contra el Fenerbahçe (2-3). Por eso, el entrenador del Galatasaray no se arriesgó y, además de Sané, alineó al goleador Osimhen.
Fue precisamente este dúo el que marcó la diferencia el sábado por la noche: En el minuto 39, el Besiktas se mostró demasiado pasivo e indiferente en su defensa. Sané pudo levantar la cabeza en la esquina derecha del área y centrar el balón con suavidad al segundo palo. Allí no había ni rastro de ningún marcador de Osimhen, que remató de cabeza con fuerza desde corta distancia (39′).
Los cinco cambios tras la expulsión de Sané
El Galatasaray se fue al descanso con una merecida ventaja, pero esta se vio amenazada tras una hora de juego. Sané fue expulsado por primera vez en su larga carrera profesional a nivel de clubes. El exjugador del Múnich, que tampoco había visto nunca una tarjeta amarilla-roja y solo había sido expulsado una vez con la selección alemana (0-2 contra Austria), pisó tan desafortunadamente a su rival Ridvan que el árbitro Ozan Ergün, tras ver las imágenes de vídeo, sacó la tarjeta roja de su bolsillo trasero (62′).
Buruk, que también vio la tarjeta amarilla en el tiempo de descuento, estabilizó a su equipo con varios cambios. Boey fue el primero de los cinco cambios del Cimbom tras la tarjeta roja de Sané. Al final, el Galatasaray se impuso por 1-0, lo que le permite mantener la presión sobre su perseguidor, el Fenerbahçe (a siete puntos y un partido menos).
Pero ahora le espera el partido contra el Liverpool, para el que Sané está sancionado. En la SüperLig, el jugador nacido en Essen solo se había perdido cuatro partidos esta temporada hasta la fecha.

