Hasta ahora, este Mundial no está siendo el torneo de Manuel Neuer. El portero, que regresaba a la selección, no había tenido hasta el momento oportunidades para destacar, y en la derrota por 1-2 ante Ecuador no dio una buena imagen. Él mismo lo ve de otra manera.
El hecho de que en el minuto 73 se desatara el caos en el área alemana no fue culpa de Manuel Neuer, al menos no del todo. En el malentendido con Jonathan Tah, el portero no tuvo prácticamente ninguna culpa, ya que el defensa del Bayern le quitó el balón de las manos. Sin embargo, cinco minutos más tarde, en el tercer partido de la fase de grupos del Mundial contra Ecuador, el campeón del mundo de 2014 intentó interceptar el balón tras un remate de cabeza de Rodríguez, pero Gonzalo Plata fue más rápido y burló a Neuer para establecer el 2-1 definitivo. ¿Un error? ¿O tal vez no?
«Todo el mundo sabe que tengo que colocarme así ante el balón»
Neuer llegó a la zona mixta del MetLife Stadium vestido con pantalones cortos y camiseta turquesa y se enfrentó a los periodistas. Sin embargo, no se consideró en parte responsable del gol de la victoria de los ecuatorianos. A la pregunta de si se achacaba el gol, respondió con determinación: «No». Su razonamiento: «Es un remate de cabeza prolongado y yo intento atrapar el balón».
En defensa, el portero pasa al ataque. «Cualquiera que haya jugado alguna vez de portero sabe que hay que colocarse exactamente así frente al balón». Su comparación: «Es como cuando un jugador de campo va a por el balón y otro llega a tocarlo con la punta del pie». Lo que no dice: incluso en su comparación con los jugadores de campo se argumentaría que el perdedor de ese duelo dio el famoso paso demasiado tarde.
No obstante, Neuer reitera que, para él, la situación previa al merecido gol de la victoria de Ecuador no se podía haber resuelto de otra manera. «En esa jugada, miro hacia la prolongación y a lo que ocurre delante de mí. Me oriento según la prolongación e intento atrapar el balón, pero, naturalmente, no veo en absoluto lo que ocurre a mi espalda». Está convencido de lo siguiente: «Si hubiera empezado a despejar los balones a la altura de los pezones, posiblemente habría acabado en un autogol. Es una situación totalmente normal, y tomo la decisión en milisegundos».
Julian Nagelsmann comparte el punto de vista de su portero y considera que el comportamiento general de la defensa fue la causa de lo ocurrido. «Tenemos que mantener la altura, tenemos que seguir haciendo el sándwich». Por muy acertado que sea este análisis y por muy culpable que sea, por ejemplo, el lateral izquierdo David Raum por haber perdido el duelo aéreo, también está claro que el seleccionador alemán quiere, como es lógico, evitar un debate sobre ese portero al que ha vuelto a convocar a pesar de la sólida fase de clasificación para el Mundial de Oliver Baumann. Y que, hasta ahora, aún no ha entrado en el torneo.
En los dos primeros partidos de la fase de grupos, los únicos disparos a puerta que merecieron la pena se produjeron sin que él pudiera evitarlo. El jueves en Nueva York, Neuer realizó sí su primera parada del torneo ante un disparo de Enner Valencia (min. 62), pero también hubo un malentendido y una actuación desafortunada en el segundo gol. Independientemente de si se trata de una defensa ofensiva o no.

