La plantilla del FC Bayern para la próxima temporada está prácticamente definida: el puesto que ha quedado libre en el centro del campo tras la marcha de Leon Goretzka lo ocupará Bara Sapoko Ndiaye (18), a quien el equipo de Múnich fichará de forma definitiva.
A principios de enero, el FC Bayern fichó en calidad de cedido, casi sin que nadie se diera cuenta, a Bara Sapoko Ndiaye —que acababa de cumplir 18 años— procedente del Gambinos Stars Africa hasta el 30 de junio. La academia de fútbol de Gambia colabora con Red & Gold Football, la empresa conjunta del FC Bayern con el Los Angeles FC para el desarrollo de talentos. Por ello, en aquel momento no se pagó ninguna cantidad por el traspaso.
Si el centrocampista no hubiera sufrido en marzo una lesión capsular que le hizo perder varias semanas, probablemente habría debutado en la Bundesliga con Vincent Kompany antes de la jornada 29, cuando saltó al campo en el minuto 84 en la victoria por 5-0 a domicilio ante el FC St. Pauli. Ndiaye también participó en los tres partidos siguientes de la Bundesliga, incluso dos veces en el once inicial, cuando Kompany rotó a la plantilla en la fase decisiva de la Liga de Campeones.
Al parecer, este talento de la cantera, que no había jugado en ninguna liga antes de su fichaje por el FC Bayern, ha impresionado a Kompany. Por eso, el actual ganador del doble, el FC Bayern, fichará a Ndiaye de forma definitiva; solo quedan por aclarar los últimos detalles.
Aseko fue vendido por culpa de Ndiaye
Ndiaye está previsto de forma definitiva para la plantilla profesional; ocupará el puesto en el centro del campo que ha quedado libre tras la marcha de Leon Goretzka (destino desconocido). Detrás de los titulares Joshua Kimmich, Aleksandar Pavlovic y Tom Bischof, Ndiaye deberá aprender, madurar y desarrollarse. También debido a la decisión de apostar por Ndiaye, el FC Bayern vendió a Noel Aseko (20) al Eintracht de Fráncfort por unos doce millones de euros.
De forma algo sorprendente, Ndiaye se coló en la convocatoria de Senegal para el Mundial tras disputar solo cuatro partidos de la Bundesliga. Aunque no jugó en los tres partidos de la fase de grupos, saltó al campo en la prórroga de los dieciseisavos de final contra Bélgica, aportando un nuevo impulso en la dramática derrota por 2-3 tras un penalti en el último minuto. En conjunto, no fue una demostración de rendimiento demasiado destacada, pero sí un indicio de su potencial y talento, ya que ni siquiera el escenario más importante le intimidó. Tras sus vacaciones por su participación en el Mundial, se espera que Ndiaye comience la pretemporada en los próximos días, momento en el que el traspaso debería haberse formalizado oficialmente.

