Tras las duras críticas de los pilotos en Melbourne, el director del equipo McLaren, Andrea Stella, ve problemas estructurales en el reglamento de 2026, especialmente en lo que respecta a la gestión de la energía
Las críticas de los pilotos a la nueva generación de Fórmula 1 son cada vez más fuertes, y ahora también se ha pronunciado claramente un director de equipo. El jefe de McLaren, Andrea Stella, ve en la apertura de la temporada en Melbourne una clara indicación de que las nuevas reglas aún tienen puntos débiles.
En particular, el circuito urbano de Albert Park ha puesto de manifiesto de forma «muy dramática» los problemas del reglamento de 2026. El motivo principal es la compleja gestión de la energía de las nuevas unidades de propulsión, que obliga a los pilotos a adaptar considerablemente su estilo de conducción.
Stella ve en ello un problema estructural: «Albert Park muestra claramente algunas de las debilidades de las nuevas normas», explica el jefe del equipo McLaren. «La energía se libera muy rápidamente y la batería se vacía con la misma rapidez». Por ello, es extremadamente importante cómo y dónde se recupera la energía.
Esto no solo afecta a la tecnología, sino también al estilo de conducción de los pilotos. «No es solo una tarea de ingeniería, sino que también tiene que ver con cómo se conduce el coche», explica Stella. En su opinión, aquí radica precisamente un conflicto fundamental: «Estos elementos no forman parte de lo que los pilotos han aprendido a lo largo de su carrera».
Los pilotos deben conducir de forma completamente diferente
El circuito urbano de Melbourne agrava aún más el problema. A diferencia de circuitos como el de Baréin, hay muchas menos zonas de frenada brusca, es decir, menos oportunidades de recuperar energía.
En su lugar, los pilotos deben practicar más el «lift and coast», es decir, levantar el pie del acelerador antes para ahorrar energía. A esto se suma otro fenómeno: el llamado «superclipping». En este caso, el piloto mantiene el pie a fondo en el acelerador, mientras que el sistema recupera energía, lo que, sin embargo, reduce considerablemente la velocidad.
Las consecuencias fueron claramente visibles en la pista. En el tramo, normalmente rápido, hacia la curva 9, los coches redujeron notablemente la velocidad, lo que hizo que la espectacular combinación de las curvas 9 y 10 perdiera gran parte de su intensidad.
Crítica masiva de los pilotos
Los pilotos expresaron claramente su frustración tras la clasificación. Norris llegó a afirmar que la Fórmula 1 había pasado de tener «probablemente los mejores coches de todos los tiempos a los peores».
Su compañero de equipo, Oscar Piastri, el dúo de Ferrari, Charles Leclerc y Lewis Hamilton, así como el campeón del mundo, Max Verstappen, expresaron preocupaciones similares. Stella considera que estas críticas son comprensibles en principio. «Creo que estas reglas siempre provocarán comentarios de los pilotos que exigen mejoras», afirma. Al mismo tiempo, señala que algunos problemas son específicos de cada circuito. Otros circuitos podrían ofrecer una imagen diferente.
¿Cambios solo después de varias carreras?
En la comunidad de la Fórmula 1 ya se está debatiendo si podrían ser necesarios ajustes en el reglamento. El propio Stella ya había sugerido posibles cambios en el pasado. Sin embargo, muchos equipos quieren recopilar primero más datos de las primeras carreras antes de tomar decisiones importantes.
«Después de unas cuantas carreras, tendremos que ver si hay que cambiar algo y, en caso afirmativo, qué», explica Stella. No se trata solo de detalles técnicos, sino también del carácter de la Fórmula 1. «Tenemos que asegurarnos de que seguimos ofreciendo entretenimiento y, al mismo tiempo, conservamos el ADN de la conducción de un coche de Fórmula 1».
Se esperan más conclusiones en China
Según Stella, la carrera de Melbourne proporcionará información importante, especialmente en lo que respecta a los adelantamientos y el consumo de energía durante la carrera. «Después de la clasificación, el panorama aún no está completo», afirma. El próximo Gran Premio de China también debería proporcionar información adicional.
Bahrein, donde se realizaron las pruebas previas, no puso de manifiesto muchos de estos problemas. «Bahrein no pone de manifiesto algunas de las limitaciones estructurales, especialmente en lo que respecta al sistema de recuperación de energía, como lo hace Melbourne», afirma Stella.
Precisamente por eso, el inicio de la temporada en Australia ha sido tan revelador. O, como dice Stella: «El hecho de que Albert Park sea la primera carrera de la temporada ha puesto de manifiesto estos problemas de una manera muy dramática».

