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Mercedes se enfrenta a un nuevo duelo entre compañeros: Wolff recuerda 2016

La rivalidad entre Antonelli y Russell en Canadá le trae a Toto Wolff recuerdos de 2016; esta vez, Mercedes podría intervenir antes

Toto Wolff ya ha admitido que, con la información de la que dispone hoy, habría gestionado de otra manera ciertos aspectos de la temporada 2016. Ahora, el jefe del equipo Mercedes se enfrenta de nuevo a una situación que requiere tacto: la rivalidad entre Kimi Antonelli y George Russell está aumentando considerablemente.

Por primera vez, un duelo directo entre los dos pilotos de Mercedes está dando que hablar. En la carrera sprint del Gran Premio de Canadá, Antonelli intentó adelantar a Russell por el exterior en la primera curva, pero se vio empujado hacia la hierba cuando su compañero de equipo mantuvo la trazada.

Primer punto de fricción entre los compañeros de equipo

Antonelli se mostró insatisfecho tras el incidente y defendió que había estado lo suficientemente cerca de Russell. Sin embargo, las normas de la FIA suelen evaluar los intentos de adelantamiento por el exterior de forma más estricta que las maniobras por el interior.

Russell se mostró comprensivo con la situación, pero señaló los riesgos de tales acciones: «En el karting sabemos que las maniobras de adelantamiento por el exterior siempre conllevan cierto riesgo. Si salen bien, son espectaculares, pero las posibilidades de éxito son más bien escasas».

Sin embargo, más importante que la cuestión de la culpa fue el efecto que tuvo el incidente dentro del equipo. Antonelli dejó claro por radio que había interpretado de otra manera los límites en el duelo con su compañero de equipo. «Si se nos permite correr así uno contra otro, tengo que saberlo». Más tarde, el italiano explicó que, desde su punto de vista, los acontecimientos no se habían ajustado completamente a los acuerdos discutidos antes de la carrera.

«Por supuesto que antes de cada carrera mantenemos reuniones y allí establecemos cómo queremos tratarnos. Pero después salimos a la pista para ganar.»

A la pregunta de si ajustaría su enfoque en el futuro, en caso de que se permitieran duelos más duros dentro del equipo, responde: «Por supuesto. Creo que simplemente necesitamos algo de claridad.»

Las lecciones de 2016

Es precisamente aquí donde surge la comparación con 2016. En aquel entonces, Mercedes tuvo que gestionar el conflicto cada vez más grave entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg. El reto consistía en dejar suficiente libertad a los pilotos sin poner en peligro los intereses del equipo.

El año pasado, Wolff reflexionó de forma autocrítica sobre aquella época: «Por supuesto, entonces tenía mucha menos experiencia. Siempre fuimos muy abiertos y transparentes en lo que respecta al manejo de los coches y a los pilotos».

Tras la avería del motor de Hamilton en Malasia, la situación se agravó aún más. En retrospectiva, Wolff admite: «A partir de ese momento, intentamos terminar la temporada con la menor controversia posible. Hoy probablemente lo haría de otra manera».

Por qué la situación es diferente hoy

A diferencia de 2016, Mercedes no se encuentra actualmente en una posición dominante. La competencia, especialmente McLaren, está mucho más cerca, por lo que ni el campeonato de pilotos ni el de constructores se dan por seguros.

Por eso, Mercedes no puede permitirse tantos conflictos internos como entonces. Tras la carrera sprint de Montreal, Wolff ya insinúa que ahí radica precisamente la lección más importante de 2016: abordar los problemas a tiempo, antes de que se conviertan en una carga para todo el equipo.

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