Espectáculo: el Arsenal se lleva el Community Shield frente al Manchester City. El campeón brilla, mientras que al ganador de la Copa, con su nuevo entrenador Enzo Maresca, casi nada le sale bien. Este admite: «Todavía tenemos que trabajar en muchas cosas».
Así podría seguir la temporada, sobre todo en la Premier League: apenas habían transcurrido unos segundos y ya había gol. El campeón, el Arsenal, se adelantó en su duelo con el ganador de la FA Cup, el Manchester City: Riccardo Calafiori marcó, tras solo 25 segundos, el gol más rápido de la historia del Community Shield. Myles Lewis-Skelly había asistido al italiano, y los Gunners ya iban ganando en un momento en el que muchos de los asistentes al Principality Stadium de Cardiff aún no habían ocupado sus asientos. El partido se disputó allí porque Wembley estaba cerrado debido a un concierto.
En Cardiff, incluso tras el primer gol, el campeón siguió siendo el protagonista: no había transcurrido ni media hora de juego cuando los Gunners ampliaron la ventaja a 2-0 con un cabezazo de Kai Havertz; el gol del alemán lo había propiciado el capitán Martin Ödegaard con un pase cruzado, y el nuevo fichaje Christos Tzolis se lo había servido a Havertz. El portero Gianluigi Donnarumma no quedó precisamente bien parado en esa jugada.
Y también tras el descanso, los Gunners dieron una lección de fútbol; esta vez, sin embargo, tuvieron que esperar tres minutos antes de que el balón acabara en la red. De nuevo, el nuevo fichaje Tzolis, llegado este verano procedente del Club Brugue por 40 millones de euros para aportar más potencia por la banda, dio la asistencia.
Y el griego de 24 años se internó por la banda izquierda y pasó al centro hacia Ödegaard, quien controló y se llevó el balón de forma magistral dentro del área, lo retrasó y lo envió al fondo de la red. «¿Sois el Tottenham disfrazado?», se burlaron los aficionados de los Gunners contra sus rivales con un cántico muy conocido: «¿Sois el Tottenham disfrazado?»
Haaland no es el único que pasa desapercibido con Maresca
En el duelo entre los antiguos ayudantes de Pep Guardiola, la verdad es que Enzo Maresca no podría haber tenido un debut peor en un partido oficial. Por ello, es probable que los aficionados del City también cuestionen (aún más) al italiano hasta nuevo aviso, aunque seguramente esto le pasaría a cualquier sucesor de Guardiola. Es cierto que Maresca se proclamó subcampeón de la segunda división con el Leicester City en 2024 y ganó la Conference League y el Mundial de Clubes con el Chelsea en 2025. Sin embargo, los aficionados de ambos clubes no quedaron convencidos por su estilo de juego, a menudo estático.
En cualquier caso, no solo los seguidores del City se frotaban los ojos horrorizados: Erling Haaland fue sustituido antes de cumplir la hora de juego, algo debido solo en parte al parón veraniego provocado por el Mundial. El que se suponía que era el gran goleador pasó desapercibido, al igual que el resto de sus compañeros.
Los Gunners de Mikel Arteta, por su parte, rebosaban confianza tras haber conseguido su primer título de liga en 22 años. Con un sistema y una plantilla consolidados, incluso el nuevo fichaje Tzolis pudo brillar, y con su actuación ya parece haber confirmado su valor para el club. El Arsenal había gastado casi 90 millones de euros en Bruno Guimaraes, procedente del Newcastle; junto a Declan Rice podría aportar aún más estabilidad, pero en Cardiff ambos se desentonaron. El City había pagado incluso el récord del club, 135 millones de euros, al Nottingham por Elliot Anderson. Contra el Arsenal, su aportación también fue muy escasa.
El viernes, el Arsenal inaugura la Premier League contra el recién ascendido Coventry City, hay motivos para estar ilusionados. Ödegaard lo está: «Hemos jugado de forma brillante. Una gran actuación y un magnífico comienzo de temporada. Hemos demostrado que estamos preparados. Queremos ir a por todas. Una vez que has probado lo bonito que es, quieres repetirlo. Queremos ganarlo todo. La Liga de Campeones es, por supuesto, el gran objetivo».
Y, por supuesto, Arteta también se mostró satisfecho tras la 18.ª conquista del Community Shield por parte de los Gunners, la primera desde 1930. Sin embargo, sobre todo por la actuación: «Ha sido realmente buena. Me ha impresionado. Les he dicho a los jugadores que he disfrutado mucho viéndolos jugar. Nuestro centro del campo es muy fuerte. Año tras año hemos ganado en calidad».
El City, por su parte, debuta el domingo contra el Bournemouth de Marco Rose. Queda mucho por hacer. Rubén Dias dijo: «Es frustrante. No estuvimos a la altura. Están cambiando muchas cosas, por supuesto también con la llegada de Enzo, pero estaremos preparados para nuestro próximo partido. Sabemos que tenemos que seguir trabajando y que aún nos esperan muchos retos en este camino».
Y el entrenador Maresca: «Por desgracia, el gol encajado a los 25 segundos influyó en el partido. Creo que, tras ese gol, la reacción fue bastante buena, antes de que marcaran el segundo». De hecho, el portero del Arsenal, David Raya, pudo demostrar su clase en una o dos ocasiones. Por eso, Maresca intentó ponerle buen humor a la situación: «Tuvimos tres o cuatro ocasiones para marcar nosotros mismos y empatar el partido. Pero, por desgracia, encajamos el segundo gol y entonces todo se complicó». Sin embargo, su conclusión fue acertada: «Todavía tenemos que trabajar en muchas cosas».

