Icono del sitio Sports of the Day

La diferencia con la Fórmula 2: este es el papel que desempeña Bearman en la Fórmula 1

En la Fórmula 2, Oliver Bearman era solo el piloto; con Haas, en la Fórmula 1 tiene que impulsar el desarrollo. Así se ganó el respeto

Oliver Bearman hizo balance de la vertiginosa curva de aprendizaje en su primera temporada completa de Fórmula 1 con Haas. El británico destacó que tuvo que asumir un papel técnico mucho más importante del que estaba acostumbrado en las categorías inferiores.

Con la recomendación de tres actuaciones sobresalientes, Bearman comenzó la temporada 2025 de Fórmula 1. Terminó su año de debut en el puesto 13 de la clasificación general del Mundial, dejando atrás a su compañero de equipo Esteban Ocon por tres puntos y dos puestos. Su impresionante rendimiento continúa también en la actual temporada 2026.

En un vídeo publicado recientemente por el equipo Haas F1, el joven piloto repasa su primera temporada en la escudería estadounidense. El paso de la Fórmula 2 a la Fórmula 1 supuso un enorme reto para Bearman. La adaptación no solo tuvo que ver con comprender un coche que era radicalmente diferente a su anterior bólido de Prema, sino también con el enorme crecimiento del equipo que le rodeaba.

De un equipo de 20 personas a una fábrica de Fórmula 1

«Ha sido un año importante para mí», afirma. «Creo que probablemente sea el año en el que más aprenda en mi vida, porque es la primera vez que me incorporo a la Fórmula 1. Esta experiencia solo se vive una vez».

Bearman destaca su desarrollo personal: «He madurado mucho. En la Fórmula 2, el equipo en el circuito estaba formado por unas 20 personas. Por supuesto, el equipo en la fábrica era mucho más grande, pero allí solo había 20 personas, y ahora ese número se ha triplicado como mínimo».

A esto se suma el apoyo de la sede central: «Tenemos casi 400 empleados en la fábrica. Así que el equipo ha crecido exponencialmente».

La retroalimentación como clave para el desarrollo

En las categorías inferiores, lo más importante para los pilotos es la velocidad pura. En la Fórmula 1, por el contrario, los pilotos deben acostumbrarse a que el desarrollo del coche depende en gran medida de sus comentarios. Bearman tuvo que redefinir este enfoque para sí mismo.

«Los desarrollos que hacemos en el coche se ven directamente influenciados por lo que decimos como pilotos. Hay que entender que ese es tu propio papel. Antes nunca había tenido esta tarea y es difícil asumirla de forma automática», explica.

«Lleva un tiempo. Creo que he asumido bien el papel, pero eso no ocurre de la noche a la mañana. Sin duda, me llevó unas cuantas carreras entender mi posición en el equipo. Esta posición es muy diferente a la de las categorías inferiores».

El británico ha ganado confianza en sí mismo: «Ahora soy alguien que se muestra más abierto y tiene menos miedo de abrir la boca y decir lo que piensa. Al principio es difícil, porque tienes la sensación de que quizá tu opinión no se valore de inmediato. Es algo muy natural: entras prácticamente como un niño y primero tienes que ganarte el respeto».

Buena racha y mirada puesta en 2026

Bearman mostró su mejor forma en su temporada de debut a partir de la carrera de Zandvoort. Allí logró una notable remontada desde el pit lane hasta la sexta posición, seguida de una racha de cinco carreras consecutivas en los puntos. Su cuarto puesto en México, que consiguió con su monoplaza Haas, es el mejor resultado compartido para un piloto del equipo bajo la dirección del jefe de equipo Ayao Komatsu.

La temporada 2026 plantea ahora un nuevo reto debido a los cambios en el reglamento, en el que Bearman aún tiene que meterse de lleno.

«Aún me queda mucho por aprender. Por ejemplo, este es mi primer cambio de reglamento, mientras que algunos de mis rivales ya han pasado por dos, tres o cuatro. Así que será una experiencia totalmente nueva para mí, y estoy deseando vivirla. Es una gran oportunidad para aprender y espero que haya muchos más cambios de este tipo en mi carrera».

Objetivo: el campeonato mundial

Bearman se ve preparado para el futuro: «Tengo la sensación de que puedo aprovechar todo lo que he aprendido el año pasado. Y puedo ampliar aún más mis conocimientos gracias a las experiencias de 2026».

Aunque todavía no es un objetivo concreto para este año, lo deja claro sin dudar: «El objetivo de mi vida es convertirme en campeón del mundo. Ahora mismo estoy sentando las bases para, con suerte, estar algún día en condiciones de lograrlo».

Tras las cuatro primeras carreras de la temporada 2026, Bearman ocupa actualmente el octavo puesto en la clasificación de pilotos con 17 puntos, mientras que su compañero de equipo se encuentra en el puesto 16 con solo un punto.

Salir de la versión móvil