Los dispositivos de holeshot y ride-height han revolucionado las salidas en MotoGP y mejorado notablemente los tiempos por vuelta – a pesar de las ventajas técnicas, su final está decidido
En MotoGP, un breve instante puede marcar a menudo la diferencia entre la victoria y la derrota. Esto es especialmente cierto en la salida. Aquí es precisamente donde entra en juego una de las innovaciones más influyentes de los últimos años: el llamado dispositivo holeshot.
Introducido originalmente por Ducati hacia el final de la temporada 2018, el sistema se convirtió rápidamente en el estándar de la categoría reina del motociclismo.
El principio básico es tan simple como efectivo. Al bajar mecánicamente la moto, el centro de gravedad se desplaza hacia abajo. Esto evita que la rueda delantera se levante al acelerar, un efecto que no sólo cuesta tiempo, sino que también obliga a la electrónica a reducir la potencia.
El resultado: una salida mucho más eficiente con una aceleración máxima y una tracción óptima. El propio término «holeshot» procede del motocross y describe la primera posición al girar en la primera curva, un momento estratégico de enorme importancia que a menudo influye en el resto de la carrera.
Mecánica en lugar de electrónica: cómo funciona el sistema
El dispositivo holeshot es un sistema puramente mecánico que el piloto activa inmediatamente antes de la salida. Aplicando una presión dirigida a la moto, la suspensión se comprime y se fija en esta posición.
Una vez que comienza la carrera, la moto permanece inicialmente bajada, lo que permite una aceleración agresiva pero controlada. Sólo al frenar a fondo en la primera curva se libera automáticamente el bloqueo. La moto vuelve a su posición normal de conducción. Importante: Según el reglamento, el sistema sólo puede utilizarse en la salida y funciona completamente sin asistencia electrónica.
El desarrollo posterior del dispositivo de altura de conducción
Lo que comenzó como una ayuda para la salida se desarrolló rápidamente. Los fabricantes transfirieron el principio a toda la carrera y desarrollaron los llamados dispositivos de altura. La ventaja es evidente: al acelerar a la salida de las curvas, la rueda delantera permanece estable en el suelo (menos caballitos), lo que permite convertir más potencia en propulsión. Esto aporta ventajas cuantificables, especialmente en circuitos con largas rectas o combinaciones de curvas cerradas.
De hecho, los ingenieros estimaron que los equipos sin esta tecnología a veces perdían hasta 0,4 segundos por vuelta, una brecha enorme en el apretado pelotón de MotoGP.
Influencia en el estilo de conducción en carrera.
Influencia en el estilo de conducción y la estrategia de carrera
La introducción de los sistemas no sólo cambió la tecnología, sino también el enfoque de los pilotos. Las salidas se hicieron más agresivas y al mismo tiempo más controladas. La importancia de la primera curva aumentó aún más.
La sincronización también se volvió crucial durante la carrera: los pilotos tenían que saber exactamente cuándo activar y desactivar el dispositivo de altura de suspensión. Factores como el trazado, el tipo de curva y la situación de la carrera desempeñan aquí un papel clave.
Los sistemas también influyen en la puesta a punto. El recorrido de la suspensión, la distribución del peso y el desgaste de los neumáticos y los frenos deben adaptarse a las nuevas condiciones.
Entre la innovación y el riesgo: críticas a los sistemas
A pesar de todas las ventajas, los dispositivos de holeshot y de altura de pilotaje son cada vez más criticados. La razón principal: la seguridad. Una y otra vez, se daban situaciones en las que los sistemas no podían desactivarse como estaba previsto.
Un sistema bloqueado puede perjudicar enormemente el comportamiento al volante, especialmente al frenar. En el pasado, estos defectos han provocado a veces accidentes o cancelaciones de carreras. También hay otro aspecto crítico: algunos conductores frenan deliberadamente con especial fuerza en la primera curva para desactivar el sistema de forma fiable, lo que supone un riesgo potencial para los conductores que les siguen.
Además de la seguridad, el aumento de los costes de desarrollo y la creciente complejidad técnica también han desempeñado un papel en el debate sobre una posible prohibición.
El fin de una era.
El fin de una era: prohibición a partir de 2027
La consecuencia ya está decidida: A partir de la temporada 2027, todos los sistemas para modificar la altura de pilotaje estarán prohibidos en MotoGP. Esto significa que tanto los dispositivos de holeshot como los de altura de pilotaje desaparecerán del arsenal técnico.
La decisión se basa en varios factores. Además de los aspectos de seguridad, la atención se centra en factores como el control de costes y la igualdad de oportunidades. También se analizó en qué medida estas tecnologías aportan un valor añadido real al automovilismo o simplemente aumentan la complejidad.
Los dispositivos de medición de la altura de los pilotos han tenido un impacto duradero en MotoGP. Han hecho que las salidas sean más eficientes, las carreras más rápidas y las estrategias más complejas. Al mismo tiempo, sin embargo, también revelaron los límites de la innovación tecnológica en el automovilismo, con todas sus consecuencias. En unos pocos años, los sistemas pasaron por todo el ciclo, desde la innovación revolucionaria hasta su abolición.

