Tras el empate en Bournemouth, que decidió el campeonato inglés, Erling Haaland se expresó con claridad. Pep Guardiola, por su parte, se mostró como un perdedor deportivo, pero dejó sin respuesta la pregunta más candente… por ahora.
Cuando Erling Haaland se acercó al micrófono de Sky en Bournemouth, no dudó en sacar una conclusión clara. «Hoy no merecíamos ganar el partido. El Bournemouth tuvo muchas más ocasiones que nosotros, creó mucho más juego», analizó con espíritu crítico y afirmó: «Como equipo, fueron mejores que nosotros».
Ni el empate posterior de Haaland ni la fase de presión final, que al final resultó infructuosa, pudieron cambiar esta valoración. «Al final tuvimos las ocasiones. Siempre puede pasar algo cuando el balón cae en el área. Pero al final, esa es la realidad de la Premier League». Una realidad en la que, por supuesto, había sido agotador volver a jugar «72 horas después de la final de la FA Cup», pero en la que, aun así, su propio rendimiento debería haber sido diferente: «Al final, no es lo suficientemente bueno».
El noruego no quiso, sin embargo, dar importancia a las últimas informaciones de los medios sobre la posible salida de Pep Guardiola en verano. «Hay que centrarse en lo que se puede hacer como equipo sobre el terreno de juego», afirmó, y añadió: «Si te dejas distraer demasiado por los rumores, tienes que trabajar tu fortaleza mental».
Guardiola gana tiempo
La pregunta sobre su posible retirada también le llegó, como es lógico, al propio Guardiola el martes por la noche. Se le preguntó si podía dar una respuesta tras la ya concluida lucha por el título. A lo que el veterano catalán respondió con una diplomacia casi de estadista. Según su experiencia, anunciar cosas mientras las competiciones están en marcha no suele dar buenos resultados. Por eso se remitió a la pausa veraniega: «Cuando termine la temporada, nos sentaremos y hablaremos».
De todos modos, Guardiola tendrá que comunicarse mucho sobre el futuro de su carrera antes de que se pueda hacer público un resultado definitivo. «Tengo que hablar con la directiva, con mis jugadores, con el cuerpo técnico», afirmó el técnico de 55 años, cuya salida, despedida y sucesor, según informan de forma unánime los medios, ya estarían cerrados desde hace tiempo a pesar de que le queda un año de contrato.
Enfoque en los resultados y las felicitaciones
Sin embargo, ni siquiera eso fue suficiente para entusiasmar al exentrenador del Barça y del Bayern. «Mientras jugábamos por la FA Cup, antes por la clasificación para la Liga de Campeones o por la Premier League, solo tenía en mente llevar a este equipo al mejor resultado posible», señaló, y destacó que era «la persona más feliz del mundo en este club extraordinario».
Aunque, a la vista de las imágenes de júbilo procedentes de Londres, cabe dudar de que eso fuera cierto esa noche. La alegría en el Arsenal fue enorme tras conseguir el primer título tras tres subcampeonatos consecutivos. Por eso, Guardiola podía intuir el alivio de los Gunners y de su entrenador. «Creo que será muy especial para él», comentó sobre el triunfo de su antiguo pupilo Mikel Arteta y felicitó con deportividad al recién coronado campeón: «En nombre del Manchester City, felicito al Arsenal, a Mikel, al cuerpo técnico, a todos los jugadores y a la afición por este título. Se lo han ganado».

