Al parecer, no hay ningún acuerdo entre Geely y Alpine sobre la compra del programa del WEC: ¿entrará en escena BYD o Signatech corre el riesgo de desaparecer?
En realidad, el futuro del equipo de Hypercar de Signatech parecía ya prácticamente asegurado, pero se ha producido un giro espectacular: las negociaciones de adquisición con el grupo chino Geely, que debían salvar el programa de Alpine en el WEC, parecen estar a punto de fracasar.
Tal y como informó Italian-Endurance, el primer medio de comunicación en dar la noticia desde el paddock de la final de la European Le Mans Series en Portimão, las negociaciones han sufrido un brusco revés.
La noticia resulta extremadamente sorprendente, ya que el jefe del equipo Signatech, Philippe Sinault, se había mostrado, como de costumbre, optimista en la última prueba del WEC en Fuji y había subrayado que todo estaba bajo control.
Sin embargo, entre bastidores, hay muchos indicios que apuntan a un escenario dramático: Los Alpine A424 LMDh podrían estar completamente ausentes de la parrilla de salida en la temporada 2027 del WEC.
Desde que el nuevo director general de Renault, François Provost, decidiera poner fin al programa de fábrica al término de la temporada 2026, Sinault ha luchado incansablemente por mantener su equipo.
Aunque en un principio BYD se consideraba el candidato favorito, Geely se perfiló como la opción más concreta. El gigante chino, que ya colabora con Renault en el ámbito de la producción en serie, incluso había enviado delegados a las sedes de Alpine en Viry-Chatillon y Bourges para inspeccionar in situ la infraestructura de competición.
Aunque el acuerdo parecía estar a punto de cerrarse, el proyecto corre ahora el riesgo de fracasar en la recta final. Si se confirma esta noticia, apenas queda tiempo hasta que finalice el plazo de inscripción el 26 de noviembre. Una opción sería tomarse un año de descanso en 2027 para preparar una posible incorporación de Geely ya en 2028.
Sin embargo, si este plan también fracasara, a Sinault y a su experimentado equipo de Signatech les esperaría, tras la final de la temporada del WEC en Monza el 8 de noviembre, la consecuencia más amarga: el cierre definitivo de la escudería.

