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Este K.O. puso fin a un mito

Hoy hace 15 años, la leyenda del boxeo Mike Tyson disputó su último gran combate contra su gran rival. Un acontecimiento que electrificó a Estados Unidos, pero que no salió en absoluto como Tyson esperaba.

Fue el último gran baile de un icono, y su despedida. El 8 de junio de 2002, hace hoy 24 años, la leyenda del boxeo Mike Tyson luchó por última vez por el título mundial de peso pesado.

Con su duelo contra el entonces campeón Lennox Lewis, «Iron Mike» proporcionó a su deporte la mayor recaudación de la historia hasta ese momento; sin embargo, al final fracasó claramente en su gran objetivo.

La carrera de Tyson, a quien en su día se consideraba imbatible, ya llevaba tiempo descarrilada cuando retó a Lewis a un combate. Tyson había pasado dos años entre rejas por una violación. Tras su regreso, el mordisco en la oreja que le propinó a Evander Holyfield durante el combate consolidó su reputación como figura escandalosa e impredecible.

Cinco años después del escándalo contra Holyfield, Tyson tuvo una nueva oportunidad contra Lewis de recuperar el trono de los pesos pesados que había perdido en el primer combate contra «The Real Deal», bajo el habitual gran interés mundial./p>

Tyson vs. Lewis: El combate antes del combate

El duelo entre ambos boxeadores comenzó mucho antes del combate propiamente dicho, principalmente gracias a Tyson, quien echó leña al fuego con numerosos ataques verbales. En una entrevista, el entonces boxeador de 35 años anunció que le «arrancaría el corazón» a su rival y que quería comerse a sus hijos (que Lewis aún no tenía en aquel momento). Lo dijo literalmente: «Quiero comerme a tus hijos».

En una rueda de prensa con ambos protagonistas el 22 de enero de 2002 se produjo una pelea multitudinaria. Tyson se abalanzó sobre Lewis y le hincó los dientes en la pierna. El «mordedor» había vuelto.

A pesar del gran revuelo mediático, Tyson y Lewis tuvieron dificultades para organizar su combate: la meca de los deportes de combate, Las Vegas, era tabú para Tyson tras los repetidos escándalos, ya que el estado de Nevada le había denegado la licencia. En su lugar, el combate se celebró en otro bastión del mundo del espectáculo: en Memphis, la ciudad natal de Elvis Presley.

Cifras vertiginosas en el combate de Tyson

Fue el combate por el título mundial más caro de la historia del boxeo. El evento recaudó más de 100 millones de dólares. Nunca antes en la historia de la televisión de pago una retransmisión había generado tanto dinero. Los dos contendientes también recibieron una remuneración principesca: se dice que ambos se embolsaron unos 30 millones de dólares en concepto de honorarios. A los 17,5 millones de dólares garantizados a cada uno se sumó el resto mediante participaciones porcentuales en los ingresos por televisión y venta de entradas.

Para Tyson, que en aquel momento estaba muy endeudado, la elevada suma de 2002 era vital. Tyson era considerado entonces el rey del despilfarro y, según la revista Spiegel, se gastó la friolera de 115 millones de dólares en dos años, con «solo» 112 millones de dólares de ingresos. Además, le debía 13 millones de dólares a la cadena de televisión. Por lo tanto, dependía más que nunca de esa gigantesca suma.

Trump y muchas otras celebridades presentes

Ante la mirada de 15 000 espectadores electrizados, entre los que se encontraban celebridades como Muhammad Ali, Donald Trump y las estrellas de Hollywood Samuel L. Jackson y Denzel Washington, tuvo lugar finalmente el último gran espectáculo de Tyson con valor deportivo. Pero solo en el primer asalto pudo Tyson ocultar que ya había pasado su mejor momento.

En medio de unas medidas de seguridad reforzadas, Tyson vivió allí sus mejores momentos. Con rápidos ganchos de izquierda y derecha, golpeó a su rival una y otra vez, antes de que en el siguiente asalto quedara claro quién era el verdadero jefe en el ring. Lewis mantuvo hábilmente a Tyson a distancia y le asestó golpes cada vez más contundentes.

Derrota de Tyson en su última gran pelea

La velocidad y la explosividad que en su día caracterizaron a Tyson se le fueron escapando cada vez más, algo que su rival —un año mayor, pero en mucho mejor forma física— supo aprovechar sin piedad. A lo largo del combate, Tyson recibió golpes cada vez más duros: la derrota era cuestión de tiempo.

Con un contundente gancho de izquierda, Lewis marcó el final del duelo. Tyson cayó de rodillas y fue contado. Pocos instantes después, el que fuera el líder indiscutible ya no se recuperó y fue enviado a la lona con un contundente derechazo. El mito de Tyson se había desvanecido definitivamente.

Sangrando profusamente y muy maltrecho, Tyson tuvo palabras de elogio para su rival tras el combate y dijo: «Siento un gran respeto por Lennox Lewis y me inclino ante él. Es un boxeador excepcional».

Lewis y Tyson en el «Boxing Hall of Fame»

Con la victoria sobre Tyson, Lewis consolidó su reputación como el mejor peso pesado de su época, aunque su carrera terminó poco después: tras una última gran victoria contra el joven Vitali Klitschko, el británico se retiró en 2003.

Tras la derrota, Tyson subió al ring en tres ocasiones más para disputar combates oficiales, todos ellos combates que, desde una perspectiva histórica, cayeron en el olvido. Tras otras dos derrotas por K.O. contra el inglés Danny Williams y el irlandés Danny McBride —de un calibre muy inferior al de Lewis—, Tyson se retiró en 2005.

No obstante, Tyson, que hoy tiene 59 años, sigue siendo una atracción hasta el día de hoy: a sus combates de exhibición, de gran éxito comercial, contra Roy Jones y Jake Paul les seguirá este otoño otro contra Floyd Mayweather.

Tanto Lewis como Tyson han sido incluidos en el «Boxing Hall of Fame». Curiosamente, los que en su día fueron rivales son ahora amigos.

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