El suizo se ve abrumado por la emoción durante la solemne ceremonia.
Con la voz entrecortada por el llanto, Roger Federer ha sido incluido en el Salón de la Fama del Tenis. «Este es uno de los mayores honores de mi vida», afirmó Federer durante los actos celebrados en Newport, en el estado estadounidense de Rhode Island. El tenista de 45 años, que puso fin a su carrera en 2022, se vio abrumado por la emoción en varias ocasiones durante su discurso.
Ante numerosas figuras del tenis, el 20 veces ganador de Grand Slam repasó su trayectoria y dio las gracias a sus compañeros de viaje, a los aficionados, a los dirigentes y a su familia. «A esto lo llaman el Salón de la Fama, pero la fama nunca fue el objetivo. Mi objetivo era dedicar mi vida a hacer algo que me apasiona, junto a personas que lo aman tanto como yo».
En una introducción llena de humor, el ocho veces campeón de Wimbledon recordó algunas cifras insólitas de su carrera. Por ejemplo, afirmó haber usado más de 5.000 cintas para la frente y unas 7.000 pares de calcetines. La ceremonia se tornó especialmente emotiva cuando Federer echó la vista atrás, desde sus inicios como recogepelotas de 13 años en el torneo ATP de Basilea hasta su llegada a la cima del tenis mundial.
«Quiero dar las gracias de verdad a todos y cada uno de los recogepelotas que alguna vez han estado de pie durante horas en la pista en mis partidos o en todos nuestros partidos. Os veo. Os doy las gracias. Yo fui uno de vosotros», dijo Federer. Una y otra vez tuvo que secarse las lágrimas mientras rendía homenaje a su ídolo, Stefan Edberg, a otras grandes figuras del tenis y a los miembros de su entorno. A pesar de poner fin a su carrera, Federer subrayó su inquebrantable vínculo con el tenis.

