El Liverpool ha ayudado al Chelsea, que venía atravesando una racha desastrosa, a poner fin a su serie de derrotas. Sin Wirtz, los Reds bajaron el ritmo tras un buen comienzo y fueron castigados de forma curiosa.
Sin su creador de juego Wirtz, que se perdió el partido por una infección gastrointestinal, el Liverpool FC ha dado por perdido, al menos por el momento, el que quizá sea el paso decisivo hacia la Liga de Campeones. Frente al Chelsea FC, que venía de encadenar seis derrotas consecutivas, el campeón tuvo que conformarse con un 1-1 el sábado al mediodía.
A pesar de la limitada potencia ofensiva —además de Wirtz, seguían ausentes Salah, Ekitiké y, en un principio, Isak—, el Liverpool logró un comienzo de ensueño. Ngumoha, tras un regate, habilitó a Gravenberch, quien superó a Jörgensen en la portería del Chelsea con un disparo con efecto que ni siquiera fue perfectamente colocado (5’). Van Dijk, completamente solo tras un córner en corto, falló el 2-0 (12’); entonces, de repente, se despertaron los Blues, que hasta ese momento habían parecido bastante inseguros.
El tiro libre de Fernández entra
Ante unos Reds que de repente se mostraron pasivos, el Chelsea recuperó la seguridad gracias a una gran posesión del balón y puso en aprietos una y otra vez a la zaga del Liverpool con pases en profundidad. El número 2 del Liverpool, Mamardashvili, ya recuperado, estuvo muy atento ante el disparo de Cucurella desde un ángulo cerrado (28′), pero luego el tiro libre picado de Enzo Fernández —desde la derecha con la derecha (!)— se coló por la escuadra (35′). Cuatro minutos más tarde, Mamardashvili evitó el doblete del campeón del mundo en un uno contra uno.
Tras el descanso, los Blues siguieron presionando, pero el supuesto 2-1 de Palmer tras otra internada de Cucurella no subió al marcador tras la intervención del VAR por un fuera de juego muy ajustado (50’). El Liverpool volvió a meterse en el partido tras mucho tiempo con un gol en fuera de juego propio (Jones, 58’) y un disparo de Szoboszlai (59’), y además reclamó en vano un penalti por mano (Andrey Santos, 59).
El Liverpool da en el poste y en el larguero
La fase final fue definitivamente para los locales, que tuvieron doble mala suerte con el poste (71′) tras un disparo raso de Szoboszlai y con el larguero (79′) tras un remate de cabeza de Van Dijk a la salida de un córner. El capitán del Liverpool también habría querido un penalti por el fuerte agarre de Caicedo. Y así, el Chelsea se llevó el primer punto desde el 4 de marzo, lo que resulta especialmente decepcionante para los Reds.
Estos siguen teniendo la mirada puesta en los cinco primeros puestos, mientras que el Chelsea aún puede aspirar a una plaza europea, incluso a la Liga de Campeones, para lo cual basta con el sexto puesto si el Aston Villa se mantiene quinto y gana la Europa League. El Liverpool juega contra el Villa el próximo viernes, y los Blues disputarán al día siguiente la final de la FA Cup contra el ManCity. Una victoria les aseguraría la Europa League.

