Pablo García hizo historia en el «Deadline Day» español. El jugador de 20 años abandonó las instalaciones del Real Betis el lunes por la noche acompañado de su madre; ambos, desgarrados por el llanto.
Yan Diomande al Real Madrid, Anthony Gordon y Karim Adeyemi al FC Barcelona: este verano se han producido varios fichajes de gran repercusión en La Liga. Sin embargo, en el «Deadline Day» se produjo uno del que al día siguiente hablaba toda España. Y, a primera vista, para los que no están al tanto, no parece nada espectacular: el Real Betis cede a Pablo García, de 20 años, al Racing de Santander, recién ascendido a La Liga, por una cifra que, según se rumorea, ronda los 5,5 millones de euros.
Sin embargo, la venta desató una gran polémica en el corazón de Andalucía. Y es que, al parecer, este canterano no quería abandonar en absoluto el prestigioso club este verano. En consecuencia, es comprensible la reacción del jugador, que hizo que el caso se volviera viral. Por la noche aparecieron vídeos que mostraban a Pablo García en el coche junto a su madre: al abandonar las instalaciones del club —mientras muchos aficionados le vitoreaban y algunos representantes de los medios esperaban una declaración—, ambos se mostraban muy emocionados y deshechos en lágrimas.
Reacciones elocuentes bajo la publicación de Ceballos
No es la reacción típica cuando un joven jugador abandona el club en el último día del mercado. Sin embargo, según informan los medios españoles, había que hacer hueco en la plantilla para el regreso de Dani Ceballos. En los comentarios de su presentación en las redes sociales, los aficionados critican con la misma dureza a la directiva del club que en los comentarios del comunicado de despedida de Pablo García. El joven da a entender en él que el Betis «siempre será parte de mí».
El Betis sigue convencido del potencial de este talento excepcional y, por ello, se habría asegurado el 50 % de los derechos de traspaso en la venta. Pablo García causó sensación entre los aficionados alemanes en junio de 2025, cuando destacó en una memorable semifinal del Campeonato de Europa Sub-19 contra la selección juvenil alemana: en la victoria por 6-5 en la prórroga, este jugador prometedor marcó cuatro goles él solo.
Este verano había grandes esperanzas de que diera el gran salto en Sevilla: En los tres partidos de La Liga, Pablo García salió como suplente y, en Valencia, incluso llevó a su equipo a la victoria como «comodín de oro».
«Es un momento muy difícil para todos, pero tenemos que mantener la cabeza alta y mirar hacia adelante», declaró Pablo García en el aeropuerto antes de la salida del vuelo: «Espero volver, eso es lo que todos deseamos. Hubo muchas cosas sobre las que no pude influir. Ojalá todo hubiera salido como esperábamos».
Más tarde, en la emisora de radio COPE, también intervino el padre de Pablo García, quien se refirió a una «época difícil»: «Si los aficionados del Betis ya se sienten así, imaginaos cómo nos debemos sentir nosotros. Han sido 15 años, toda una eternidad».
El presente se llama Santander. Y el recién ascendido, con el que Pablo García ha firmado hasta el 30 de junio de 2030, no ha empezado nada mal: con una victoria, un empate y una derrota, el actual noveno clasificado está solo dos puntos y dos puestos por debajo del Betis.

