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Deseo especial de George Russell: por eso Mercedes se mantuvo firme

George Russell quería tener un auténtico coche de Fórmula 1, pero Mercedes rechazó su petición debido a las estrictas normas financieras de la FIA

George Russell ha revelado que, durante las últimas negociaciones de su contrato con Mercedes, hizo una petición bastante inusual. El británico, que renovó su contrato con la escudería de Brackley hasta finales de la temporada 2025 y que en 2026 correrá junto a Kimi Antonelli, quería asegurarse un recuerdo muy especial.

El piloto de 27 años está deseando ampliar su colección privada de coches. En su garaje ya tiene el coche de sus sueños, el Mercedes-AMG One. Por eso, es lógico que Russell intentara negociar un auténtico bólido de Gran Premio como parte de su nuevo contrato. Sin embargo, este deseo no se ha cumplido.

El problema del límite presupuestario

«Me encantaría coleccionar mis propios coches de Fórmula 1», explica Russell a Auto Motor und Sport. Sin embargo, el problema es la normativa financiera de la categoría reina.

«Pero debido al límite de costes, solo producimos tres o cuatro monocascos al año», continúa Russell. Hace una comparación con épocas anteriores: «Hace 20 años, cuando aún se podían realizar pruebas ilimitadas, cada equipo construía entre 15 y 20 chasis. Estos se cambiaban regularmente».

Para el piloto de Mercedes, las negociaciones terminaron de forma decepcionante en este punto. «Intenté conseguir un coche de Fórmula 1 durante mis últimas negociaciones contractuales. Pero, por desgracia, no lo conseguí», admite abiertamente.

Russell pide una excepción para la producción de chasis

Para poder conseguir quizá en el futuro uno de los Silver Arrows, Russell propone una modificación de las normas. «Me gustaría que los equipos encontraran una forma de producir monocascos fuera del límite presupuestario», añade. Al fin y al cabo, no faltarían otros componentes.
«Tenemos suficientes de las otras piezas. Cada piloto tiene cinco motores al año. Creo que Mercedes produce un total de 60 motores para cada temporada», calcula Russell. Tampoco hay escasez en cuanto a la aerodinámica: «También tenemos muchos alerones traseros, para mucha, media y poca carga aerodinámica. También hay suficientes alerones delanteros y bajos. De todas las demás piezas, tenemos al menos diez juegos».

La escasez se limita únicamente al corazón del coche: «Pero solo hay tres o cuatro monocascos. Quizás debería hablar de ello con la Federación Internacional del Automóvil (FIA)».

En el aspecto deportivo, 2025 fue un año sólido para Russell: terminó la temporada en cuarto lugar en la clasificación de pilotos, por detrás del campeón del mundo Lando Norris y de sus rivales Max Verstappen y Oscar Piastri. Con el nuevo reglamento, que entrará en vigor en 2026, Russell espera ahora poder volver a barajar las cartas, aunque por el momento tenga que prescindir de su propio coche de Fórmula 1 en el garaje.

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