Icono del sitio Sports of the Day

Alonso hace magia: de la P18 a los puntos con una estrategia de una sola parada

Fernando Alonso remonta desde la 18.ª posición de salida hasta la novena y suma dos puntos importantes para Aston Martin con una estrategia inusual de una sola parada

Fernando Alonso ha dado a Aston Martin dos puntos importantes para el Mundial en el Gran Premio de los Países Bajos gracias a una estrategia extraordinaria. El español cruzó la línea de meta en Zandvoort en novena posición, a pesar de haber comenzado la carrera del domingo desde la 18.ª posición de salida.

Sin embargo, la clave de este resultado no fue únicamente el ritmo del Aston Martin. Más bien, el equipo aprovechó una oportunidad inusual tras el accidente de Max Verstappen y la convirtió en una estrategia de una sola parada que, en un principio, no parecía un plan realista.

«Ese no era el plan», reveló Alonso tras la carrera. En realidad, Aston Martin había contado con dos paradas y una estrategia más convencional. Pero la bandera roja tras el accidente de Verstappen cambió la situación inicial.

Aston Martin montó a Alonso un juego nuevo de neumáticos blandos para la reanudación. El español tuvo que recorrer entonces una distancia enorme con ellos, y de hecho consiguió que los neumáticos aguantaran más de 32 vueltas. Mientras numerosos rivales luchaban contra el desgaste, Alonso mantuvo el Aston Martin en carrera y más tarde pudo llegar a meta con los neumáticos duros.

32 vueltas con neumáticos blandos: Aston Martin aprovecha la oportunidad

La estrategia fue inteligente sobre todo porque Aston Martin pudo sortear la verdadera debilidad del coche en Zandvoort. Alonso describe el problema con bastante claridad: en las curvas, su Aston Martin ya es competitivo, pero en las rectas sigue falte le claramente potencia.

«Somos más rápidos en las curvas y los que van delante de nosotros son más lentos en las rectas, y nos quedamos atascados detrás», explica Alonso. Por eso, en medio del tráfico, Aston Martin apenas puede aprovechar sus puntos fuertes. «En cuanto tenemos vía libre por delante, intentamos aprovecharla, aunque no sea el rendimiento ni la estrategia óptimos».

Eso es precisamente lo que ocurrió tras la reanudación. Con los neumáticos blandos nuevos, Alonso pudo aprovechar inicialmente la vía libre, mientras que Aston Martin apostó al mismo tiempo por alargar al máximo la vida útil de los neumáticos. Adrian Newey confirmó que la estrategia se ajustó deliberadamente tras la bandera roja.

«Con una buena gestión, pudo rodar casi la mitad de la carrera con esos neumáticos», explica el director del equipo de Aston Martin. Esto abrió la posibilidad de una estrategia eficaz de una sola parada.

El pelotón medio, atrapado por los neumáticos

La ventaja de Alonso no radicó necesariamente en que Aston Martin dispusiera de repente de un coche excepcionalmente rápido. Más bien, el equipo logró aprovechar mejor su propia situación en carrera que la competencia directa, ya que otros pilotos luchaban en la pista con neumáticos que perdían rendimiento.

Por ello, Newey calificó este enfoque como la «mejor oportunidad» para sumar puntos. No fue hasta las últimas vueltas cuando Alonso volvió a verse presionado por Pierre Gasly. Pero el Aston Martin tenía suficiente ritmo para repeler el ataque. «Teníamos el ritmo necesario para mantener la novena posición», afirmó Newey.

Para Alonso, precisamente esta flexibilidad es decisiva en estos momentos. Y es que, aunque el Aston Martin ha mejorado notablemente gracias a las últimas actualizaciones, sigue teniendo claras debilidades. «A veces tenemos que desviarnos un poco de lo habitual», afirma el bicampeón del mundo.

Aston Martin avanza, pero Honda sigue siendo un problema

No obstante, Alonso atribuye el hecho de que la estrategia funcionara en absoluto a los avances que Aston Martin ha logrado con su nuevo paquete. Ya en Budapest, el equipo había introducido nuevas piezas. Para Zandvoort se incorporaron más componentes. En total, según Alonso, Aston Martin llevó al circuito cuatro o cinco componentes nuevos.

«Creo que ahora estamos optimizando el chasis y podemos sacarle el máximo partido», afirma Alonso. En cuanto a la unidad de potencia, en cambio, Alonso sigue viendo una necesidad considerable de mejorar, a pesar de una actualización en Zandvoort. «En cuanto a la manejabilidad, todavía no estamos donde queremos estar», afirma.

En concreto, el efecto de frenado del motor y los cambios de marcha plantean problemas. «El frenado del motor parece ser algo aleatorio de una curva a otra». A esto se suma un problema clásico: la potencia en las rectas. «Seguimos perdiendo mucho en las rectas».

Esto es especialmente relevante para Aston Martin de cara a las próximas carreras. Y es que, cuanto más se caracteriza un circuito por sus largas rectas y una elevada potencia del motor, más se hace patente la debilidad del propulsor Honda. Por eso, Alonso ya hace un pronóstico claro para Monza: «No espero que seamos competitivos allí».

Alonso: «Soy un piloto muy bueno»

Los dos puntos de Zandvoort son aún más valiosos, ya que Alonso tampoco considera que el resultado haya sido una casualidad afortunada, como ocurrió con su primera puntuación en Mónaco. «Creo que fue merecido», afirma.

La comparación con Mónaco pone de manifiesto hasta qué punto Aston Martin depende actualmente de este tipo de oportunidades. En Mónaco, Alonso sumó un punto a pesar de que nueve coches se retiraron. En Zandvoort se sumaron ahora dos puntos más, entre otras cosas, porque Verstappen se retiró.

Sin embargo, desde el punto de vista de Alonso, el noveno puesto no fue en absoluto solo consecuencia de los abandonos. A la pregunta de cómo había controlado el coche en esas condiciones, el español responde lacónicamente: «Muy difícil». Cuando se le pregunta cómo lo había conseguido, Alonso responde con una sonrisa: «Soy un piloto muy bueno».

Salir de la versión móvil